domingo, abril 26, 2015

“Diáspora Saharaui. El canto que mira a la tierra desde el éxodo”. Recital Poético Tuiza. Palacio de Cristal del Parque del Retiro. Museo Reina Sofía


*Fuente y fotos: Poemario por un Sahara Libre, 23 de abril de 2015
El segundo recital poético de los escritores saharauis Zahra Hasnaui y Bahia Mahmud Awah, versó sobre la diáspora, que entre los saharauis es aquella población que está en un doble exilio, fuera de su territorio, el Sahara Occidental, y fuera del refugio, los campamentos de Tinduf.
Tras la bienvenida del artista Federico Guzmán al numeroso público que llenaba la jaima de Tuiza, el verso saharaui tomó la palabra. Zahra Hasnaui hizo referencia a cómo desde la diáspora hay una tendencia a contar los sentimientos. “Es difícil escapar de la telaraña de la memoria”, afirmó. Por parte de los saharauis en la diáspora se está haciendo un esfuerzo colectivo para mantener la memoria. “El pueblo saharaui es de tradición oral, pero ha asumido el compromiso de dar constancia al mundo de sus sufrimientos”. “Desde la diáspora el lenguaje, la creación literaria son elementos tremendamente efectivos”, concluyó.
Los poemas recitados hablaron sobre la fe en el regreso, el futuro incierto, el destierro, la rebeldía ante el silencio y la indiferencia, la espera, la paciencia, el olvido. Los poetas saharauis denuncian en verso. Como dijo Bahia: “poesía, poesía, poesía y menos hablar”.



“La mirada a la tierra desde la diáspora”. Bahia Mahmud Awah
En nuestra lengua materna hasania, no existía el término “diáspora, exilio o refugiado salva en un criterio religioso. Y el concepto “desterrado, diáspora, exiliado y refugiado” solo tenían dos contextos de connotación religiosa. Primero cuando se dice ehyar shour Mecca, es decir ha ido a exiliarse para morir en el santuario de la Meca, y ser vecino de los precursores de la religión mahometana.
Y el otro concepto se dio en los años 1958 cuando la España expulsó fuera del territorio a muchos hombres saharauis que no aceptaban la presencia colonial francesa y española en el Sahara Occidental y en Mauritania, condición que se le aplica muhayir, es decir desterrado por su condición de rebelde anticolonial. En este caso la gente decía Omar hayir souf Alyayayir. Es decir Omar se ha exiliado a Argelia, en referencia a su marcha o expulsión que en este caso sí que cobra una nueva connotación política que antes era desconocida.
Pero nunca por condiciones económicas como entendemos a las causas de los flujos de la emigración desde África, Asía o Latinoamerica.
En nuestro caso los escritores y poetas saharauis en la diáspora hemos incorporado este vocablo que no existe en Hasania en nuestro verso y lo hemos tratado desde su concepto universal: Emigrante, lejos de casa, desterrado, exiliado o refugiado por conflictos bélicos.
Esta segunda jornada de recitación de nuestra poesía, trataremos el verso saharaui y cómo el poeta saharaui desde su diáspora lo enfocó para condenar, denunciar y transmitir sus sentimientos desde una lejanía impuesta por la ocupación marroquí al territorio saharaui. Nunca quisimos ser desterrados ni exiliados pero el destino y la injusticia lo hicieron así, pero sin que a ello nos resignamos.
Decía mi amigo el escritor Luis Leante “No conozco una palabra más terrible que “exiliado” para referirse a la condición de una persona”.
Y este planteamiento me lleva a estos versos:
En el silencio exiliado, cada noche sueño gritar
vuestros nombres,
que anidan desterrados donde el tiempo
en la infinidad se reduce entre diminutas,
oscuras, transparentes y condenadas paredes.
En el tema tenemos un proverbio que aprendí de niño y que se refiere a esta condición de formar parte de una diáspora. Y nuestros mayores para hacer alusión a esta condición desconocida en nuestra cultura se valen de este proverbio  que reza: “La gacela muere sin emigrar de su devastada morada”.
El verso nos acerca el sentir del poeta saharaui al experimentar esta condición del éxodo  y la diáspora.