viernes, julio 28, 2017

África y la africanidad saharaui

Por Bahia MH Awah, antropólogo y escritor
Este articulo lo escribí en 2015 a raíz de un congreso sobre el: El afro-hispanismo en África, África en el afro-hispanismo”, celebrado en la Universidad de Guelph, Ontario, Canadá. Evento académico en el que participé con una ponencia sobre el legado lingüístico español en el Sahara Occidental. Una ocasión que  me llevó a conocer a dos profesoras africanas  a las que en este artículo comento mi relación con ellas, pero retomando antecedentes de la historia anticolonial de los pueblos africanos y sus dirigentes dinosaurios de la descolonización y procesos de liberación nacionales.
Pasados tres años desde entonces volví a releer ese artículo y me pareció de suma actualidad para compartirlo con los lectores y volver la mirada hacia África y su compromiso con la lucha del pueblo saharaui. Siguiendo estos días el impacto humano del flujo de exiliados que van huyendo con sus tragedias empujados por la guerra en el Medio Oriente y en el cuerno de África, reflexioné sobre dos temas, la condición “exilio” y el compromiso de los pueblos africanos con el pueblo saharaui. Esta última reflexión se basa en un mensaje y una foto que recibí de unos amigos universitarios gaboneses en el que me ratificaban su compromiso con la lucha del pueblo saharaui, siendo Gabón un país que aún está en la vieja y reaccionaria órbita marroquí, pero no a sus intelectuales que al poder siempre le dijeron sus errores. La palabra exilio es una expresión que nuestra humanidad ha introducido en su jerga de poder para definir a los que fuimos ilegalmente expulsados y desposeídos de nuestro hogar y nuestra tierra. No siendo esta expresión, exilio, más que la acepción que define el fracaso y la incapacidad de liderazgo de los poderes que dirigen nuestro mundo. A estos seres humanos que van huyendo de la muerte, y que me han hecho revivir mis pasos de niño en mi éxodo de 1975 buscando cobijo, les hago transmitir mi profunda solidaridad y sentir humano. Y decirles que los que nos causan desestabilización obrando por sus intereses capitalistas en nuestras tierras, no nos ganarán a pesar de sus estrategias geopolíticas.
¡Humanidad!, ¿ante estos dramas, adónde nos refugiamos los desposeídos y desterrados? Los pueblos expulsados de sus tierras nos hemos convertido en literatura. Y hacemos esta literatura cuando hablamos de nuestras luchas y las consecuencias que nos acarrea. Nuestros recuerdos son igual que los del primer mundo, tras vivir la I y II Guerras Mundiales, la esencia de la muerte y la destrucción, el iniciar el éxodo hacia un lugar seguro. Esas son las amargas vivencias que el Primer Mundo experimentó, que debería de lección magistral para no volver a caer ni dejar de sentir humanidad ante semejantes injusticias.
En marzo de 2013 participé en el “Congreso Internacional Virtual: El afro-hispanismo en África, África en el afro-hispanismo”. Un evento académico internacional organizado por las universidades de Guelph, Ontario (Canadá), y la universidad de Ghana. El encuentro me posibilitó conocer  varios académicos del mundo universitario de África, Latinoamérica y Europa; fue un sugestivo encuentro sumamente fructuoso en su dimensión humana y académica, con el propósito de abrir camino hacia un mundo afro hispano sin fronteras. En ese congreso conocí a dos magníficas  profesoras, la ghanesa canadiense, Dorothy Wellington, una de las organizadoras y docente en la universidad de Guelph y la ponente gabonesa Veronique Okome, profesora de Conferencias Lengua y Cultura del Mundo Hispanófono y Directora del Centro Africanista de Estudios del Mundo Hispano Luso de la Ecole Normale Supérieure de la Universidad de Gabón. 
Al haber vivido y experimentado el éxodo en mi huida hacia el exilio, he leído mucho sobre este fenómeno. Recuerdo una cita del escritor sueco Henning Mankell en la que decía “Nuestras organizaciones en el exilio han sido una especie de sustituto de las ciudades y los pueblos que nos vimos obligados a abandonar”. Y aquí no quiero pensar en aislados guetos, más bien en organizaciones de comunidades, asociaciones de escritores, culturales y de derechos humanos, brazos armados de muchas causas justas en nuestro mundo.
El caso nuestro, los saharauis desde siempre hemos llevado a África en el corazón, porque sin su cultura tan arraigada entre nosotros y el pensamiento de sus históricos lideres contra el dominio colonial, como Patrice Lumumba, Luali Mustafa, Oliver Tombo, Kwame Nkrumah, Nelson Mandela, Houari Boumediene, Julius Nyerere, Amílcar Cabral, Agostinho Nheto, Robert Mugabe, Sam Nujoma, no nos hubiera sido posible encarnar el ideal anticolonial y sublevarnos contra todos sus múltiples tentáculos contra los que aún seguimos luchando, como último pueblo de África que padece esta lacra de ocupación extranjera y dominio neocolonial.
En los años setenta, siendo niño, inicié mi éxodo huyendo de la guerra, lo que más adelante hizo que entendiera con claridad esa terrible condición del destierro y el exilio y sobre la que decía Luis Leante, premio Alfaguara 2007, amigo y prologador de “El sueño de volver”: “No conozco una palabra más terrible que “exiliado” para referirse a la condición de una persona”. Recuerdo que en el internado donde estuvimos cientos de niños en el norte de Argelia tarareábamos una canción revolucionaria saharaui de aquellos años que decía: “Nuestra causa es africana y esta tierra del Sahara está invadida”. ¿Era entonces un mensaje a África, la cuna de nuestra humanidad? Con esta canción yo entendía que estaría despojado de mi hogar pero me encontraba bien acogido por África, por lo que no sentía que estuviéramos solos. Posiblemente sin este pensamiento que adquirí con mi generación y a una edad muy temprana, no me hubiera sido fácil identificar la buena suerte que nuestra lucha adquirió al ser apoyada por los pueblos africanos.
En el año 1998 el ghanés Kofi Anan, entonces Secretario General de la ONU, visitó  los campamentos de refugiados saharauis. Recuerdo una pancarta colgada frente una jaima negra tradicional saharaui que decía: “Kofi, África needs you”, y esa África indudablemente también es el Sahara Occidental. Nuestro sentir por el africanismo nos mueve como nos lleva el ritmo de tambor africano que está latente en nuestro ser. Ante los ojos de los africanos nuestra lucha, la de los saharauis, es la del pueblo palestino ante el mundo árabe. En 2014 tuve la suerte de conocer en persona y escuchar al histórico líder sudafricano del ANC, Andrew Mlangeni, compañero de celda de Nelson Mandela, cuando este visitó los campamentos de refugiados saharauis durante el XII FISahara, dedicado a Mandela. En un mitin se dirigió a la población con estas palabras, propias de un líder que arenga a sus seguidores a ganar su lucha: “Veo muchos periodistas y fotógrafos en este tipo de eventos, pero nunca lo vemos luego reflejado en los medios” y más tarde sentenció: “Los saharauis han de estar muy agradecidos a Argelia por haberles dejado este lugar; como nosotros agradecimos a Tanzania que nos dejara un cachito de jungla desde donde pudimos organizar nuestra lucha (…) Los saharauis conquistarán su libertad, y si no ellos, sus hijos”. Palabras de compromiso que reflejan el sentir de toda África hacia la causa saharaui. También conmemoró esa batalla de la historia que libraron muchos pueblos africanos ante el dominio colonial, y recordó su exilio en Tanzania: “Allí pudimos cortar árboles para hacer casas y sembrar comida para sobrevivir, pero los saharauis están en este lugar de mucha dureza y sufrimiento y sin embargo han sabido sobrevivir”. Sí, es cierto que hemos resistido y continuado porque África está ahí presente con nosotros.
Creo mucho en el poder de hacer muchos frentes, de una literatura que emana del compromiso más que la destructora expresión de las armas, sea como fuera su resultado final. Aunque esta indeseable vía bélica, muchas veces es el único lenguaje que les queda a los pueblos para derrotar a la injusticia. El poder inmaterial de la literatura en todas sus facetas es uno de los lenguajes ante el que inevitablemente sucumbirán los que nos echaron y nos sometieron a esta condición de exiliados, desterrados y refugiados. Durante el inicio de la invasión marroquí al territorio saharaui en 1975, un periodista de habla inglesa preguntaba al entonces rey marroquí Hasan II cómo reaccionaría el monarca si los saharauis tomaran las armas contra la “Marcha Verde”. El déspota respondió, vacío de sentimientos humanos y subestimándonos: “¡Nos los comeremos!”. Tres décadas fuimos indigestos para él, y ya lleva otra padeciendo su hijo nuestra determinación. Nadie podrá someternos.
En la Ecole Normale Superieure, ENS de la Universidad de Gabón, tengo amigos gaboneses a quienes su profesora de filología española, Veronique, les introdujo en su plan de estudio la literatura saharaui escrita en español y adquirió algunos de mis libros, como “El sueño de volver”, obra en la que repaso la historia de aquella irrepetible generación anticolonial del 73 saharaui; “La maestra que me enseñó en una tabla de madera”, libro dedicado a mi madre y maestra Jadiyetu, y “El porvenir del español en el Sahara Occidental”. A través de la red pude desarrollar varios encuentros virtuales con estos estudiantes que me llevaron a recordar cómo en las universidades de las metrópolis y colonias de aquellos años se formaron carismáticos dirigentes africanos de los años sesenta y cómo espolearon la conciencia de sus pueblos y se sublevaron contra el colonialismo y sus doctrinas. Este verano recibí un correo de mi amiga la profesora Veronique en el que me informaba que venía a Madrid para impartir una conferencia en la Universidad de verano en el Escorial sobre la Cultura y Sociedad africana, a la vez que me confesaba que traía una carta de sus alumnos que habían leído mis libros.
Una vez más percibí que los saharauis tenemos ganada nuestra causa y que estos pueblos no nos van a fallar en nuestra lucha, que se acerca a su final. La carta no ha podido ser más cercana y original, era una foto de los estudiantes posando frente a su centro universitario, y en el dorso me dejaban el siguiente mensaje: “¡Hola hermano Bahia! Nosotros estudiantes de la E.N.S de Gabón le saludamos con respeto. Su obra maestra “El sueño de volver” nos ha encantado. La causa saharaui que defiende es nuestra. Quizás un día más pronto se realice, por la gracia de Dios. Saludos cordiales”.
Al respecto prometí responder a estos amigos y hermanos africanos de nuestra causa de forma abierta y para ello me he basado en aquellos antecedentes históricos que en los años sesenta protagonizaron otros jóvenes como ellos en todo el continente africano, hechos que he podido absorber de niño y otros sacados del libro “El largo camino hacia la libertad”, la autobiografía de Nelson Mandela. Estoy seguro que estos estudiantes gaboneses no van a defraudar el compromiso de sus antecesores y para ello me valgo de este proverbio saharaui que reza: “traicionar el compromiso está en manos de quien en casa se ha quedado”.
Y aquí hago mío el pensamiento y lo traslado a todos los mundos universitarios africanos y sobre todo a los que fueron colonias francesas y les recuerdo que el Sahara Occidental está registrado en el Comité de Descolonización de los 24 de la ONU como uno de los 16 territorios no autónomos que faltan por descolonizar en el mundo y el único en África. Sed fieles ante el compromiso con vuestro hermano pueblo saharaui por el que un día la Historia os juzgará. El valor humano de los pueblos en cualquier balanza que se pese, caerá siempre a favor de la razón como el presentimiento y muestra de apoyo que hicieron en su carta estos compatriotas gaboneses cuando me decían “Quizás un día muy pronto se realice” el sueño del pueblo saharaui. Y esta lucha queridos amigos es un amor que quien lo haya probado lo sabe. Dios mediante, en este compromiso con el pueblo saharaui y la historia de nuestras luchas nos dejó muchos ejemplos como esta cita de la despedida de Lumumba a su esposa Pauline y a los pueblo africanos que escribió en 1961 dos semanas antes de ser asesinado: “La historia dirá un día su palabra, pero no será la historia que se enseñe en Bruselas, en París, en Washington o en las Naciones Unidas: será la que se enseñe en los países liberados del colonialismo y de sus títeres. África escribirá su propia historia, de gloria y de dignidad, al norte y al sur del Sahara”.
Nota:
leyendo las imágenes de derecha a izquierda. Luali Mustafa Sayed, líder fundador del Frente Polisario, Patrice Lumumba líder anticolonialista y nacionalista congolés, Nelson Mandela (Madiba), Houari Boumediene anticolonial y expresidente de Argelia, Agostinho Nheto expresidente de Angola,  Amílcar Cabral dirigente revolucionario de Guinea portuguesa, Cabo Verde y Guinea Bisáu, Mahfud Ali Beiba histórico del Polisario,  Julius Nyerere, Robert Mugabe, Mohamed Sidi Brahim Basiri nacionalista y anticolonial saharaui, Sam Nujoma lider de Namibia, Kwame Nkrumah líder político de la independencia de Ghana, político y filósofo panafricanista, Mohamed Abdelaziz histórico líder del Frente Polisario y expresidente de la República Saharaui y el Capitán Thomás Sankara líder anticolonial y expresidente de Burkina Faso, antiguo Alto Volta.

sábado, julio 15, 2017

Publicación del poemario “El silencio de las nubes” de Zahra Hasnaui. Literatura saharaui en español

Información de EIC Poemario por un Sahara Libre, 15 de julio de 2017
La escritora saharaui Zahra Hasnaui, voz reconocida de la literatura de su pueblo, ha publicado su primer poemario, “El silencio de las nubes”, que recoge varios poemas de la escritora, nacida en El Aaiun y miembro fundador del grupo Generación de la Amistad Saharaui. El poemario, largamente deseado por los amantes de la literatura saharaui en español y que siguen la obra de Zahra a través de sus conferencias y recitales y en las numerosas antologías en las que ha participado, ha sido publicado por la editorial independiente sevillana Arma Poética.  
La editorial Arma poética afirma sobre “El silencio de las nubes”: ¿Por qué un libro de poesía saharaui escrito en español? La primera obra solitaria de Zahra nos brinda unos poemas de extraordinaria sensibilidad en castellano, porque aunque su lengua materna sea el hasania, nos hace disfrutar de esta obra sin intermediarios. (…) El silencio de las nubes, insólita obra poética de esta singular poeta que logra depurar su expresión, sintetizarla, concentrándose en lo esencial sin por ello renunciar a la crítica social en lo esencialmente emocional.
El libro es el cuarto título de la colección Tiris, con la que Arma poética está publicando obras de temática saharaui y que reúne a escritoras y escritores tanto ibéricos como saharauis. El prólogo corre a cargo de la escritora Antònia Pons, quien afirma que “Zahra busca entre las rendijas de una memoria que se rompió en 1975, cuando las nubes se quedaron sin pastores, huérfanas las acacias y los frigs vacíos de nómadas, convertidos en sedentarios a la fuerza. Ella añora aquellos tiempos felices y despreocupados en los que el desierto era acogedor porque era todo suyo, de los saharauis”.
Añoranza, emoción, recuerdos, desierto, vida, activismo, compromiso y sobre todo esperanza. Porque se acerca el día, llega “Lento, pero viene”, como reza uno de los poemas de “El silencio de las nubes”. Que todos lo veamos. Inchalá.
El libro se puede adquirir aquí
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“El silencio de las nubes”
Autora: Zahra El Hasnaoui Ahmed
Editorial: Arma Poética
Cubierta: Marisa Fenoll
Nº de páginas: 102 páginas
Medidas: 155 x 215
Acabado: Tapa Verjurada 250 gr con solapas.
ISBN: 9788494627682
Publicación: Julio de 2017
Adquirir aquí

viernes, junio 30, 2017

Marruecos destruye la cultura y la memoria saharaui. Ponencia de Bahia Awah sobre “culturicidio” de la ocupación marroquí en el Sahara Occidental

AL.- Marruecos lleva a cabo en el Sáhara Occidental desde 1976, cuando invadió el territorio, un proceso de destrucción de la cultura y la memoria saharaui,  según denunció el antropólogo y escritor  Bahia MH Awah en el curso de verano “Miradas saharauis”, de la Universidad Rey Juan Carlos.
El escritor saharaui dijo que nos encontramos ante un “culturicidio”,  un genocidio cultural con el que se pretende eliminar el patrimonio material e inmaterial saharaui: “Desde que Marruecos ocupó la excolonia española se han cometido barbaridades contra la cultura saharaui”, para que desaparezca la identidad de un pueblo, sus valores y rasgos históricos, transmitidos por generaciones de saharauis.
Explicó que la cultura saharaui no es marroquí, es afro árabe influida por un siglo de convivencia con la española. Así, la vestimenta, salvo el turbante, es africana: “La darrá de los hombres  y la melfa de las mujeres no son árabes, son africanas; igual que nuestra música, la danza, el tambor, los cuentos, la narrativa; estos ingrediente culturales antropológicos definen nuestra cultura, son la identidad de una sociedad hasaní”.
En este ataque a la cultura saharaui se encuentra la lengua de los saharauis, el hasanía -un híbrido de las africanas zenaga o senhaya, wólof y el árabe- “diferente totalmente de la marroquí, que se impone a los niños en los colegios, donde se obliga a cantar el himno nacional marroquí y decir palabras o giros que en hasanía tienen otro significado, hasta el punto de que no pueden pronunciarse delante de los padres o personas mayores”. El hasanía  se habla en el Sáhara Occidental y en Mauritania.
Las autoridades marroquíes en su lucha contra el hasania, en opinión de Bahia Awah,  no construyeron universidades en el Sáhara Occidental y de esta forma los jóvenes saharauis tienen que ir al norte de Marruecos, donde están “en una jungla” en la que domina la legua marroquí y hay drogas, para que se desvinculen y deshacer su  cultura.
Otros aspectos sometidos a esta “violación cultural” son las  tradiciones y costumbres de la sociedad saharaui, entre las que el profesor Awah citó el bautizo, con sus protocolos particulares, o la forma de construir los nombres y apellidos: “No se pueden utilizar determinados nombres,  como Lala, que para los marroquíes es una princesa o una mujer, Mulay, el príncipe, o Sidi, mi amo, mientras que en el Sáhara Occidental este nombre es tan corriente como Antonio en España”.
Marruecos, afirmó,  ha destruido “la nomenclatura de construcción de los apellidos saharauis”: “Nosotros decimos Mohamed Uld Brahim y ellos el nexo Uld lo eliminan e imponen un apellido que puede ser el nombre de un barril, de una roca, de una región…”. Citó el caso de  Sukeina Mint Yedehlu Uld Esid, una presa desaparecida durante 13 años  que ahora se llama Sukeina El Idrisi, con un apellido desvinculado de  la familia.
Un ejemplo significativo de ataque a los símbolos de la identidad nacional saharaui fue la prohibición, en marzo de 2013,  de instalar jaimas en las ciudades, suburbios o  playas, o la campaña de eliminación de los santuarios o puntos de culto saharauis conocidos como “lemsid”, una pequeña extensión de arena rodeada de piedras donde acuden los saharauis a orar y debatir, que también se utiliza como un espacio donde los niños y niñas aprenden a leer, escribir y recitar versículos del Corán,  “una humilde mezquita al aire libre, abierta a todos”.
Bahia MH Awah dijo que la persecución cultural alcanzó también al español, pero que después de 42 años Marruecos ha empezado a cambiar de estrategia para apoderase de la segunda lengua de los saharauis. Para ello han abierto una biblioteca en El Aaiún y como dijo en la televisión local Sidi Mohamed Falah, un saharaui “traidor” que trabaja para Marruecos, firmar con el Instituto Cervantes es conseguir un reconocimiento de la marroquinidad del Sáhara Occidental.
En esta misma línea de cambio de estrategia se incluye la reciente traducción al hasanía de “El principito”, de Antoine de Saint-Exupery, edición considerada por los saharauis como una labor de sabotaje cultural que intenta presentar el hasanía como un idioma marroquí, igual que están haciendo con los cuentos saharauis, su narrativa oral, diciendo que forma parte “del gran mosaico cultural de Marruecos”.
Como casos relevantes de destrucción del Patrimonio material histórico saharaui, Bahia Awah citó los restos de la mezquita de Smara, en la que no se invierte y que se cae piedra a piedra, o los edificios de la época colonial española: el fuerte de Dajla, un símbolo histórico colonial, que fue derruido en 2009 pese a una campaña internacional para impedirlo.
Pretendieron hacer lo mismo con la iglesia Nuestra Señora del Carmen, también en Dajla (antigua Villa Cisneros), de la que llegaron a derruir una pequeña parte, pero Mohamed Fadel Semlali entró con su silla de ruedas y lo frenó: “Ahora este activista protege el patrimonio, pero no a través del Gobierno español ni de organizaciones españolas, lo hace con la intervención del Vaticano”. También reseñó la destrucción y el expolio de rocas con grabados rupestres del paleolítico y neolítico, y la eliminación de la acacia saharaui.

sábado, junio 10, 2017

Jornada saharaui en la Feria del Libro de Madrid 2017. Bahia Awah y Manuel Domínguez presentan sus libros en Librería Balqís

El escritor saharaui Bahia Mahmud Awah ha participado un año más en la Feria del Libro de Madrid 2017, invitado por la Librería Librería Balqís (Casa Árabe). El autor saharaui ha firmado sus libros “Tiris, rutas literarias” editado por Última Línea y “El sueño de volver” de Editorial CantArabia. La firma ha supuesto la ocasión de departir con los lectores que se han acercado hasta la Caseta nº 20, interesados en la literatura saharaui, y con los que ha tenido ocasión de charlar sobre la cultura del Sahara Occidental.
Bahia ha compartido la tarde en la Feria del Libro con Manuel Domínguez de Nubenegra, quien ha presentado el libro “Mariem Hassan. La voz indómita del Sahara Occidental”, escrito junto a Zazie Schubert-Wurr, sobre la vida y obra de la inolvidable cantautora saharaui, desaparecida en agosto de 2015.

martes, mayo 30, 2017

La Generación de la Amistad Saharaui en The Literary Encyclopedia

La producción literaria de los escritores saharauis del grupo Generación de la Amistad se incluye en el fondo documental de TheLiterary Encyclopedia, una enciclopedia virtual con información sobre autores y movimientos literarios claves de todo el mundo. La literatura saharaui en español es una de las primeras literaturas afrohispanas que forman parte de esta enciclopedia, fundada en 2000 por académicos de las universidades de Glasgow, East Anglia y California.
Los artículos que forman parte de The Literary Encyclopedia son producidos por una comunidad compuesta por unos dos mil autores, la mayoría profesores de universidad.
La profesora Joanna Allan (University of Durham) es la autora del artículo sobre Generación de la Amistad

domingo, mayo 21, 2017

Mesa redonda “EL PROBLEMA Y COMPROMISO DEL ESCRITOR INMERSO EN EL CONFLICTO SAHARAUI”. Madrid, 23 de mayo

El Pen Club Español y la Comisión Escritores por la Paz en el marco de la Feria del Libro de Madrid 2017 y en colaboración con los escritores saharauis Generación de la Amistad debatirán en una mesa redonda el próximo 23 de mayo sobre la producción literaria del escritor saharaui.
Mesa redonda: “EL PROBLEMA Y COMPROMISO DEL ESCRITOR INMERSO EN EL CONFLICTO SAHARAUI”.
Lugar sede: Archivo Histórico Nacional, Calle de Serrano, 115, Madrid.
Metro: República Argentina
Hora: 19h
Participan los escritores: Zahra Hasnaui, Sukeina Ali Taleb y Bahia MH Awah
Darán apertura al encuentro miembros de la Dirección del Archivo Histórico Nacional; Basilio Rodríguez Cañada, presidente del Pen Club;  José Luis L. Amigo, responsable del área Escritores por la Paz del Club Pen Español.  

miércoles, mayo 17, 2017

Presentación de “Ritos de jaima” de Limam Boisha en el Festival Internacional de Poesía de Milán

Fuente: Gilia Maltese
El domingo, 14 de mayo, en los locales del Mudec (Museo de las Culturas) de Milán, en el marco del Festival Internacional de Poesía de Milán (FIPM), tuvo lugar la presentación de Riti di jaima (versión italiana de Ritos de jaima de Limam Boisha, editado por Rayuela Edizioni).
Milton Fernández, editor, moderó la mesa. Giulia Maltese, traductora, se encargó de presentar la obra y su autor, insistiendo en el verso como elemento idiosincrático de la identidad saharaui y en el legado lingüístico y cultural que vincula el Sahara occidental a España. Aprovechó pues la ocasión para profundizar en la historia de la ex provincia número 53, en la poesía contemporánea saharaui de la Generación de la Amistad, en los múltiples exilios vividos por sus miembros y en la combinación de necesidad íntima y comunión de expectativas y esperanzas que caracterizan el verso saharaui en español, «arma cargada de futuro». El autor, Limam Boisha, no pudo estar presente, pero intervino a través de un video en el que agradeció la oportunidad de estar en el festival y presentó su obra.
Finalmente se detuvo en el proyecto del Bubisher (editorial de Ritos de jaima en su versión española y a la que se destinan los beneficios de la venta) y su incesante trabajo en los campamentos de refugiados. Insistió Giulia en el papel de la sociedad civil frente al desinterés de los actores internacionales y de España, en lo específico.
El acto se cerró con la lectura de «Jaima», uno de los poemas de los que se compone Riti di jaima: obra «antropoética», resistente e indómita según Javier Reverte.
El público llenó el espacio a disposición y se mostró muy interesado y participativo.
Una vez más, la cultura saharaui aparece en primera línea en una plataforma internacional.



domingo, mayo 14, 2017

La lucha a través de la palabra: cómo el pueblo del Sáhara Occidental utiliza la poesía para la liberación. Bahia Awah en Universidad Durham, Inglaterra

Fuente Pambazuka. Por Esmée Charley y Juliette Holland, 11 de mayo de 2017. Traducción Poemario por un Sahara Libre. El artículo completo y en inglés se puede leer aquí
[Nota: El pasado 4 de febrero de 2017 Bahia Awah impartió una charla a los alumnos de la universidad de Durham, Reino Unido. Aquella clase se ha materializado en este artículo que han publicado los alumnos de la profesora y filóloga inglesa Joanna Allan, que imparte clase de filología hispánica en esa universidad y que había realizado estudios sobre los escritores saharauis Generación de la Amistad. La temática programada por la universidad se centró sobre “Conflictos y violencias, Sahara Occidental en el marco del mundo hispano, poesía de resistencia”].
Los vociferantes intentos de Marruecos por legitimar su ocupación son el fundamento de una narrativa duplicada que continúa propagándose. Los periodistas extranjeros son a menudo expulsados del territorio y la censura de la prensa local llega a prohibir hacer referencia al Sahara Occidental. La ocupación está apoyada por las llamadas "democracias mundiales" como Francia. Los activistas culturales saharauis están luchando contra esta opresión con la palabra.
(...) "Pies descalzos caminando. Pero sobre una alfombra de alambre de púas". (Ebnu).
(...)"la maquinaria, las bombas, los tanques igual matan en Saigón como en El Aaiun" (Bahía Awah).
Estas son algunas imágenes recordadas en la poesía de Ebnu, Fátima Ghalia y Bahía Awah. Los elementos guerreros no nos serán desconocidos, a partir de las noticias televisadas frecuentemente de conflictos y sufrimientos que provocan tal compasión humana por Afganistán, Irak y Siria, entre otros. Pero no para el Sáhara Occidental. Para muchos, el nombre del Sáhara Occidental evoca sólo estas primeras imágenes ambiguas de tierra desierta y vacía, una tierra sin pueblo, sin identidad y, en particular, sin una ocupación amenazadora de la libertad. Debido a que la conflictiva historia de colonización, ocupación ilegal y opresión del Sahara Occidental está envuelta en la oscuridad y es desconocida para la mayoría, pocos son conscientes de que es algo más que un paisaje.
La Generación de la Amistad Saharaui es en parte responsable de engendrar esta reciente explosión de "activismo cultural [y] literario". Como comentaba Bahía Awah, miembro fundador, en una reciente entrevista, pretende sacar la narrativa del Sáhara Occidental de su ocupante, Marruecos, y devolverla a los saharauis, silenciados desde hace mucho tiempo. La poesía se ha convertido en un método de activismo que les permite reafirmar su identidad cultural y su voz, y transmitir su dolor al mundo, a través del lenguaje.
(…)
La resistencia no violenta
A pesar de encontrarse en una situación similar a la de Palestina, el pueblo del Sáhara Occidental se ha adherido constantemente a una política de resistencia no violenta (NVR), algo que ayuda a distinguir su conflicto de otros como el de Israel y Palestina, donde muchos palestinos en cambio recurren a protestas violentas. La resistencia no violenta significa que incluso ante la tortura del régimen marroquí, los saharauis continúan luchando utilizando el lenguaje en lugar de la violencia. Por lo tanto, se puede argumentar que, haciendo esto, los saharauis son capaces de mantener la legitimidad de su causa, y así el uso marroquí de la violencia frente a la protesta pacífica es evidentemente innecesario.
El idioma es sin duda el principal medio de protesta para los saharauis que siguen escribiendo canciones (que regularmente figuran en las listas de música del mundo) y poesía sobre su región y su lucha. Para la gente del Sáhara Occidental la poesía ha sido durante mucho tiempo una parte intrínseca de su cultura, transmitida de generación en generación, mediante el boca a boca. Por lo tanto, mientras que para muchas naciones occidentales la poesía no tiene un gran mercado comercial, para el pueblo del Sáhara Occidental tiene una gran importancia cultural y ancestral y se considera como una forma de arte de elevada categoría.
En la cultura saharaui, la poesía tiene su lugar en los programas de talentos televisivos y es una de las primeras habilidades que los niños saharauis aprenderán en la escuela. Muchos saharauis seguirán desarrollando esta habilidad a medida que crezcan y se involucren más en la lucha de su pueblo. En los últimos años, muchos saharauis han viajado al extranjero a lugares como Cuba, España y América Latina para estudiar. Así nació la Generación de la Amistad. Después de terminar el bachillerato en La Habana, estos saharauis regresaron a los campos de refugiados en Argelia, algunos con el fin de encontrar trabajo, luego se trasladaron a España, donde continúan escribiendo su poesía hasta el día de hoy, haciendo uso de la lengua española, lo que les acerca a una posible audiencia de 400 millones de hablantes nativos del idioma. Como colectivo han publicado varias antologías, entre ellas “Bubisher: Poesía saharaui contemporánea” (2003, Puentepalo), “Aaiún: Gritando lo que se siente” (2006, Universidad Autónoma de Madrid), y “La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik” (2012, Bubok) que han ayudado a dar una mayor conciencia internacional a su lucha.
Bahía, junto a Conchi Moya, autora nacida en Madrid y vinculada a los poetas de la Generación de la Amistad, dirige el proyecto Poemario por un Sáhara Libre, que pretende utilizar todas las formas de arte, incluyendo la poesía y la música, para aumentar la conciencia del sufrimiento del pueblo del Sáhara Occidental.
Desde la invasión de su patria por Marruecos, la poesía saharaui se ha utilizado principalmente para expresar la injusticia que sufre el pueblo del Sáhara Occidental, pero al mismo tiempo expresa la nostalgia que sienten hacia su país y su historia. Crucialmente, sin embargo, como dice Bahía, su poesía nunca ha sido antagónica hacia el pueblo marroquí, sólo las acciones del régimen.
“En nuestra poesía, no encontrarás versos que sean resentidos hacia el pueblo marroquí, sino hacia el régimen marroquí. Siempre hemos considerado al pueblo marroquí como un hermano; Sin embargo, no estamos de acuerdo con su invasión por su gobierno de nuestro territorio... Pero en ningún caso criticamos o hablamos mal del pueblo marroquí o de la cultura marroquí”.
Bahia señala que si bien no existe un gran mercado comercial para la poesía en el mundo occidental, no obstante, les permite acceder a los mercados académicos. “Nosotros, los escritores del Sáhara Occidental hemos abrazado la poesía como el arma más efectiva contra los rifles, para defender nuestra causa, explicar nuestra historia y poner de relieve lo que tenemos en nuestro corazón, al mundo universitario, al mundo intelectual, al mundo de la calle, a los pueblos de Europa, que están de nuestro lado de la causa. Posiblemente, sin el verso, sin prosa, sin antropología y sin los pensamientos que escribimos, nuestra causa no habría tenido un lugar en su universidad”.
Y los poemas de Bahia, como “El Aaiún o Beirut (Layounne o Beirut)”, han permitido a muchas personas acceder al conflicto por medio de la literatura. Bahía escribe: “Yo soy el otro Beirut por el que nadie llora / Yo soy el otro Beirut del que nadie habla...” y este es un mensaje particularmente conmovedor de Bahía, ya que destaca la lucha primaria de los saharauis simplemente por ser escuchados por la comunidad internacional.
No sólo este uso de la lengua es diferente al de muchos otros conflictos, sino también el uso de la propia lengua española por los saharauis es inusual. Su uso del español procede de la colonización del Sahara Occidental por parte de España y, desde la invasión de su territorio por Marruecos, una colonia formalmente francesa, ha sido una manera para que el pueblo del Sáhara Occidental se distinga de sus homólogos marroquíes. El español se ha vuelto tan importante que, como menciona Bahía, “nuestros estudiantes van a América Latina o a España para no quedar atrapados en la lengua francesa”.
Aquí Bahía utiliza el lenguaje para evocar el sentimiento saharaui de que Marruecos ha “atrapado” y sigue “atrapando” al pueblo del Sahara Occidental al no permitirles la libertad de expresar su identidad cultural. Por lo tanto, como forma de resistir pacíficamente al régimen marroquí, el pueblo del Sáhara Occidental ha seguido usando el español para resistir pasivamente cualquier intento de Marruecos de matar a su cultura.
“El español está prohibido (en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental) porque es un lenguaje de lucha, es un lenguaje de resistencia, que los saharauis han adoptado como una manera pacífica de decir que no somos marroquíes, que no somos tunecinos, que no somos argelinos, que no somos otra identidad sino que somos el pueblo del Sáhara Occidental donde se habla Hassanía y se habla español”, dice Bahia.
Para el pueblo del Sáhara Occidental, el español se ha vuelto muy importante ya que ha abierto un mercado internacional para sus escritos. Como dice Bahía, “el mejor legado que nos dejó la metrópoli es el idioma español, el de Cervantes, con el que me comunico y con el que he podido viajar a muchas partes del mundo”. El antiguo lenguaje colonial del Sáhara Occidental se ha convertido ahora en una parte intrínseca de la resistencia, ayudando a los saharauis a transmitir su lucha al resto del mundo y también a mostrar su individualidad frente a la opresión de Marruecos.
Optimismo para el futuro
En una lucha por la independencia que ha estado en marcha durante tantas décadas, debemos cuestionarnos si el estancamiento en curso debería significar que la esperanza de un Sáhara Occidental independiente es inútil. Sin embargo, la innovación moderna en forma de acceso más generalizado a la tecnología de grabación de vídeo y el rejuvenecimiento artístico de la batalla no violenta que está en marcha parecen haber suscitado optimismo para el futuro. El mayor problema de la lucha es su «invisibilización»; Mientras siga siendo una situación relativamente desconocida en todo el mundo, Marruecos se enfrenta a poca presión para alterar una situación que es ventajosa para ellos.
El aumento en el uso y el acceso a la tecnología y las plataformas de medios sociales es un aspecto que recientemente ha generado una mayor visibilidad. Como señala Bahia, “debido a la tecnología que tenemos, [...] hoy en día cualquier protesta que se produzca en Beirut, en Jerusalén, en Bagdad, en El Aaiún o en cualquier otro lugar, es cuestión de segundos antes de que sea en medios sociales, en Facebook, en Twitter. [Y es a través de estos medios] que somos capaces de conectarnos unos con otros, unirnos unos con otros y saber lo que está sucediendo en el mundo”. Sin embargo, las estrictas restricciones de Marruecos en torno a la filmación significan que aquellos que intentan capturar imágenes de la injusticia y la violencia bárbara hacia los manifestantes pacíficos están poniendo en peligro sus vidas, incluso mientras filman discretamente desde la distancia. El problema con tales imágenes es la falta de claridad y autenticación que se les puede dar. Es por esta razón que otros países están ayudando al Sáhara Occidental a establecer talleres para capacitar a periodistas ciudadanos para grabar imágenes grabadas que exponen la realidad de la situación al mundo.
(…)
Con los colonos marroquíes que ahora forman parte de la mayoría de la población del Sáhara Occidental, y con una ocupación que se alarga en el tiempo y las tesis del ocupante de que el territorio le pertenece históricamente es cuando nuestro verso y poesía se hacen cruciales para demostrar que existe una cultura y que el pueblo del Sáhara Occidental no es marroquí, de lo contrario de lo que afirma Marruecos. En este contexto, la literatura y las artes son una forma esencial de activismo. Así como ahora leemos la poesía de los saharauis y escuchamos su música, no olvidemos que son un pueblo por derecho propio, cuyo conflicto no debemos dejar de ser eclipsado por las otras luchas políticas que siguen dominando nuestros titulares diarios. *
* Esmée Charley estudiante en la School of Modern Languages and Cultures (Spanish and Ab-Initio Italian) de la Universidad de Durham. Juliette Holland estudiante en la School of Liberal Arts (Spanish, French and English Literature) de la Universidad de Durham.

martes, abril 18, 2017

Un Sáhara de libros por descubrir (2): los escritores expresan y denuncian. “La primavera saharaui” en LitERaFRicAs

Fuente: LitERaFRicAs, 8 de abril de 2017 
Jaimas, jaimas,
se alzaron en Gdeim Izik.
Jaimas, jaimas,
desafiaron al colono
y retumbó la epopeya
allá donde fuere.
Se dijo, de una vez por todas:
El Sáhara no se vende.
“El grito de Gdeim Izik”-Chejdan Mahmud
El 10 de octubre de 2010, cientos de ciudadanos saharauis abandonan las ciudades ocupadas de El Aaiaún y Bojador y “montan un campamento de protesta”. Días después el campamento crece y alberga a cerca de 20.000 personas. Tras un mes, las autoridades marroquíes deciden intervenir y desmantelarlo por la fuerza. Dos años después, Noam Chomsky expresó en una conferencia lo que otros expertos también compartían; que la primavera árabe había comenzado en Sahara Occidental, en el llamado campamento de la dignidad: Gdeim Izik.
Mientras la mayoría de la opinión internacional señala a Túnez como el primer estallido de las revueltas que se sucedieron en el norte africano, varios académicos y periodistas contemplan la idea de que fue en el territorio ocupado por Marruecos donde había surgido la mecha. Es cierto que la reivindicación saharaui contiene en su interior un elemento nuevo del cual carecen el resto de los países del norte de África, el derecho de autodeterminación, pero también lo es que el campamento tuvo un componente de reivindicación de “tipo social y económica” (Yolanda Sobero), señalar que el Frente Polisario no estaba allí, “son ciudadanos que viven una situación tremenda”. Se trató, en último término, de una revuelta pacífica, no violenta, como tantas otras más conocidas que se han ido produciendo, cabe mencionar como ejemplo las de Gandhi o Luther King. En este reconocimiento, una vez más, el pueblo saharaui vuelve a ser víctima del olvido.
El objetivo era expresar y visibilizar su rechazo hacia una política marroquí que les negaba sus derechos sociales más básicos, tales como el trabajo, la vivienda o la cobertura sanitaria, entre muchos otros. También se pedía el fin de la explotación de los recursos naturales del territorio ocupado, principalmente la pesca y los fosfatos, ya que no beneficiaba económicamente a la población saharaui. [Saharathawa]
Para ponernos en antecedentes y mostrarnos lo que allí ocurrió surgió La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik. El volumen es una mezcla de poemas de autores saharauis (antología de la periodista Conchi Moya) pertenecientes a la denominada “Generación de la Amistad” y relatos, “nacidos de la rabia y de la impotencia“.
Pero ante todo este “libro-jaima” es un libro de resistencia.
Siempre se pone el sol,
siempre, dicen, llega la sombra.
¿Por qué esperas,
justicia esquiva,
agotar nuestra paciencia?
“Rumores”-Zahra Hasnaui
En la parte final del libro encontramos una cronología de lo ocurrido en 2010, pero antes vamos leyendo diversas piezas, todas con claro objetivo de denuncia, pero también como vehículo de exteriorización de los sentimientos que se produjeron, sobre aquellos días en concreto que parecen englobar un inmenso “hasta aquí hemos llegado” en la situación que soporta el pueblo saharaui.
La literatura como vehículo de expresión y de búsqueda de la verdad se dan cita en esta obra. El catedrático Carlos Ruiz Miguel escribe de manera certera sobre lo que puede suponer el arte y la poesía en estas circunstancias: “este libro puede acercarnos a la comprensión de aquel fenómeno mejor que con otros medios”.
Los relatos contextualizan y aclaran, los poemas nos invitan a acompañarles en sus sentimientos más profundos, en su deseo de ser reconocidos. Lejos de ser una poesía “panfletaria”, bajo diversos estilos desde los de estructura más sencilla hasta los de factura más compleja y cuidada, los poemas componen un entramado vital de un puñado de vidas que quieren exponer lo sentido, lo pensado y lo tragado en clave de denuncia, como no podía ser de otra manera, pero también como vía de transmisión de sus cuestiones individuales más íntimas tratando a la vez de hacer eco en nuestra conciencia.
La voz inocente de un niño,
es culpable de la muerte,
culpable del odio de los verdugos,
de la ausencia de su ciudad.
Culpable que entierren
su voz para siempre
ante el silencio cómplice
de la indiferencia.
Dirán que la bala
atravesó su cuerpo,
atravesó su alma y desgarró su corazón.
Una vez más
culparán a su madre,
a su hermano,
a sus amigos.
Y al final
los vasallos,
encerrados en la ignominia
del delito,
culparán al niño saharaui
de su muerte.
“Culpable”-Ali Salem Iselmu – Poema dedicado a Nayem Elgarhi, menor saharaui asesinado por disparos de la policía marroquí cuando intentaba acceder al campamento de Gdeim Izik.
La primavera saharaui: escritores saharauis con Gdeim Izik – Editorial Bubok, 2012.  138 págs. [Antología de Conchi Moya. Autores: Abdurrahaman Boudda, Ahmed Muley Ali Hamadi, Alí-Salem, Bahia Mahmud Awah, Chejdan Mahmud, Larosi Hadar, Limam Boisha, Mohamed Salem Abdelfatah, Mohamidi Fakal-La, Said Beilal, Saleh Abdalahi, Salka Embarek, Sukeina Aali-Taleb y Zahara Hasnaui]. También en formato e-book.

jueves, abril 13, 2017

Enrique Satué y Bahia Awah en 'Arriba España' de M80 Radio. Tiza y Arena, maestros españoles en el Sahara Occidental

El Sahara Occidental estuvo presente el miércoles 12 abril en el programa ‘Arriba España’ de M80 Radio, el nuevo programa despertador de Juan Luis Cano. El motivo fue hablar del libro ‘Tiza y Arena’ sobre las escuelas españolas en el Sahara Occidental, en la época de la metrópoli. El libro está escrito por el antropólogo y educador ENRIQUE SATUÉ, que entró por teléfono, y en el estudio se encontraba el escritor saharaui BAHIA MAHMUD, también antropólogo, uno de los alumnos de aquellas escuelas.
Juan Luis Cano, antiguo componente de Gomaespuma, es conocedor del conflicto del Sahara y amigo de Bahia desde que estuviera en los 90 en los campamentos de refugiados saharauis, cuando el dúo radiofónico organizó un viaje de oyentes de su programa a los campamentos.
La entrevista transcurrió en el tono distendido y divertido habitual del programa y centrado en el libro 'Tiza y arena', de Enrique Satué, que “propone un viaje por las escuelas del Sáhara español a través de testimonios que su autor ha ido recogiendo de numerosos maestros y profesores que habían ejercido su profesión en la antigua provincia española durante el periodo que va desde 1960 hasta 1975”. La idea de escribir este libro surgió hace treinta años a través del programa 'Vacaciones en paz'. A raíz de acoger a una niña saharaui, el autor tomó contacto con un tema que, según ha afirmado, siempre le había interesado. Para ello, se puso en contacto con maestros y educadores que vivieron en el Sáhara cuando fue provincia española. 

La entrevista con Enrique Satué y Bahia Awah se puede escuchar aquí: