martes, junio 26, 2007

Carta al verdugo de Saltana





"Me han estremecido un montón de mujeres"
Silvio Rodriguez.



Señor Verdugo:

¿Tiene usted una hija que nació el año ochenta?
¿Que estudia una lengua extranjera?
¿Que una amiga suya "escribe a pesar del dolor"?

”No”, le imagino decir.

Pero, sabe usted, señor verdugo,
que un día cualquiera,
esa muchacha, hija suya,
puede estar
en primera fila,
y gritar consignas
con voz alta,
levantar el puño y la herida,
y soñar con los versos de la victoria.

¿Qué haría ese día?, señor verdugo,

¿La mataría?

¿La quemaría viva?

¿Arrancaría su ojo derecho?

Bañada en sangre, ¿la acompañaría
al hospital o la comisaría?

¿Tiraría de su pelo?

¿La insultaría?

¿Dejaría que la violasen?

¿La obligaría a firmar
una falsa declaración?

¿Vigilaría su propia casa?...

¿Qué haría, señor verdugo,
con ese ojo arrancado,
si fuera el de su hija,
si el ojo fuera el suyo?

Limam Boisha.