miércoles, noviembre 25, 2009

Haidar, Whitman y el aeropuerto de Lanzarote



Sería magnífico que se pudiera escuchar o leerse algunos versos de Walt Whitman en el aeropuerto de Lanzarote. ¡Hay tantos versos suyos que se ajustan perfectamente al momento en el que se encuentra Aminatu Haidar! Ella está allí, sentada, en medio de aquella enorme y fría sala. A medida que pasan los días se le ve cansada, muy cansada, (lógico después de tantos días de huelga de hambre) pero también se le ve sonriente y serena, llena de un vigor extraordinario, vigor que emana de su fortaleza interior, de la justeza de su causa.

Alrededor de ella sigue el ajetreo de los que vienen y se van, de los turistas, sus largas colas frente al mostrador de facturación, sus paseos por la terminal, sus lecturas, sus cafés, su espera mirando las salidas y llegadas, los retrasos de algún vuelo. Rutina, simple rutina. Pero esa rutina se puede llenar, si se quiere, de mucho contenido, como el de Aminatu.

Por ello qué mejor que volver a recordarle a los turistas, a los que pasan o pasean por el aeropuerto de Lanzarote los versos del gran poeta, el sabio Whitman, a ver si la escuchen aunque sea por unos minutos:

PARA TI

Desconocido, si al pasar, quieres hablarme, ¿por qué no
has de hacerlo?

Y, ¿por qué no te hablaría yo?

POETAS FUTUROS

¡Poetas del futuro! ¡Oradores, cantantes, músicos futuros!
No es el presente el que me justifica ni el que asegura que
yo esté un día con vosotros,
Son ustedes, la raza nueva y autóctona, atlética, continental,
la mayor de cuantas son conocidas;

¡Arriba! Porque ustedes me justificarán.


A LOS ESTADOS

Consentida sin discusión la obediencia, se ha caído en el
servilismo absoluto:
Una vez sometida, totalmente, no hay nación alguna, ningún
Estado o ciudad de la tierra que encuentre en lo sucesivo
su libertad.

Walt Whitman.



Limam Boicha