martes, abril 08, 2008

Descubriendo la literatura africana en español. Mª Jesús Alvarado



LA OPINION DE TENERIFE. 18/03/2008

MARÍA JESÚS ALVARADO (*) Desde su constitución, en el año 2000, la editorial Puentepalo1 ha tenido entre sus objetivos acercar y acercarnos a los escritores de otras latitudes, que por variadas circunstancias como la poca solvencia económica, desconexión de los circuitos literarios y/o lejanía geográfica, tienen muy difícil hacerse presentes en nuestro panorama literario. En esa línea, elegimos empezar por los autores del continente vecino, teniendo en cuenta la grandeza e importancia de su patrimonio cultural y el enorme desconocimiento que de él tenemos en estas latitudes, a pesar de estar tan cerca.

Pero, si bien cuando hablamos de literatura africana, inevitablemente pensamos en literatura traducida del árabe, de alguna de las muchas lenguas subsaharianas, o bien de cualquiera de las lenguas heredadas de la colonización europea -preferentemente el francés- existe, no obstante, una extensa y aún desconocida, producción literaria en español en muchos países del continente africano.

Nos parece muy importante descubrirla para el público lector de nuestro país, no sólo por lo que pueda tener de sorprendente y peculiar, sino porque es una manera más de crear lazos y vínculos, en este caso literarios, con los pueblos de África que ahora, por las circunstancias sociales y políticas que atraviesan, se ven abocados a emigrar y compartir su futuro con nosotros.

Las circunstancias favorecieron que, en un primer momento, decidiéramos sacar a la luz la poesía nueva, joven y fresca del Sáhara Occidental, un pueblo que, a pesar de las adversas circunstancias políticas que atraviesa, y del nefasto papel que España ha jugado en ellas también en el ámbito lingüístico, mantiene con orgullo el español como segunda lengua oficial, detrás de su lengua materna, el hasanía, convirtiéndose así, en el único país árabe de habla hispana.

Los niños saharauis aprenden español en las escuelas de los campamentos de refugiados del desierto argelino (con material impreso en Suecia o Austria, o donaciones particulares de la solidaridad española) y muchos de ellos, se trasladan después a Cuba para terminar allí la secundaria y los estudios universitarios.

Si bien hay algunos textos literarios, tanto en prosa como en poesía, escritos por saharauis formados en la antigua provincia del Sáhara Español, es ahora, en manos de estas jóvenes hornadas de saharauis del exilio donde se encuentra la mayor y mejor expresión literaria en español de este territorio.

Así, publicamos en el año 2003, Bubisher. Poesía saharaui contemporánea, una antología de los poetas Luali Lehsan, Limam Boicha, Saleh Abdalahi, Mohamed Salem Abdelfatah-Ebnu-, Alí Salem Iselmu y Chejdan Mahmud (ya existía un precedente de publicación de este mismo grupo editado por la Asociación de amigos del Sáhara el las Islas Baleares titulado Añoranza).

A partir de Bubisher, que va camino de su tercera edición, gestionamos la publicación por parte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria del magnífico poemario de Ebnu, Voz de fuego (Servicio de publicaciones de la ULPGC, 2003) y editamos nosotros Los versos de la madera, de Limam Boicha (Puentepalo, 2004).

La poesía saharaui es dulce, serena y profunda, y nos habla del dolor del exilio, de la guerra, de la añoranza, pero también de la grandeza de su tierra y de sentimientos que a todos nos son propios, como el amor o la necesidad del otro.

En el verano de 2005 se constituye en Madrid, la llamada "Generación de la amistad saharaui", formada por estos mismos poetas y algunos más que se han incorporado en estos últimos años y que, apoyados por diversas instituciones y universidades, han podido ir publicando varias de sus obras. Entre ellos hay varios que destacan especialmente por su calidad literaria y cuya obra merece irse conociendo cada vez más ampliamente.

Pero la literatura africana escrita en español no sólo pertenece, como cabría esperar, a autores procedentes de las antiguas zonas del protectorado español en Marruecos, o de las colonias del Sáhara Español y Guinea Ecuatorial, sino que hay literatura escrita en español en muchos países africanos cuya lengua "colonizadora" fue el francés o el inglés, por ejemplo, pero en los que, sin embargo, sus autores han estudiado con dedicación el español y lo aman hasta el punto de elegirlo como lengua para la creación literaria.

Tal es el caso de Camerún, uno de los países más escolarizados de África y con excelente disposición al aprendizaje de lenguas extranjeras, y a donde saltamos en el mapa para editar Equinoccio. Poesía hispanocamerunesa (Puentepalo, 2007), una recopilación realizada por Guillermo Pié Jahn, profesor de español del Instituto Cervantes en Malabo y la hispanista malgache Irina Razafimbelo, de los poemas de Guy Merlin Nana Tadoun, Germain Metamno, Céline Cléménce Magnéché Ndé y Mbol Nang, e ilustrada por el pintor, también camerunés, William Kayo.

Equinoccio nos trae una poesía cercana, ligada a la tierra, que nos habla de su realidad, de la injusticia, de la negritud, de sus tradiciones, de la necesidad de libertad, de los sueños y las ilusiones comunes a todos los seres humanos.

Estos mismos cuatro poetas participarán junto con los escritores Inongo vi Makomé y Robert-Marie Johlio, en un libro de relatos que editaremos próximamente y que, con la colaboración de casa África esperamos presentar en Yaundé (Camerún) a finales del presente año.

En Camerún es habitual encontrar en la calle personas que hablan español, que han cursado estudios en España, que tienen familiares o que han viajado a cualquiera de nuestras comunidades. Para nosotros, mayoritariamente monolingües (bilingües en el caso de Cataluña, País Vasco y Galicia), resulta sorprendente su facilidad para la alta competencia en varios idiomas, ya que dominan su lengua materna (existen más de 250) más el francés y el inglés que son lenguas oficiales, y eligen como lengua extranjera en la secundaria el alemán o el español, perfeccionando después la lengua elegida, hasta el punto de expresarse con total corrección, y llegando, como hemos visto, a elegirla para la creación.

El origen de la literatura hispana en África se remonta a los años treinta del siglo pasado en Madagascar, de la mano de Jean-Joseph Rabearivelo; pero el interés que despierta actualmente el español en el continente es enorme y creciente. Desde Marruecos a Madagascar, pasando por Costa de Marfil, Camerún, y muchísimos países más de los que aquí apenas conocemos nada, nuestra lengua despierta emociones y pugna por llegar hasta nosotros, por ser compartida.

Canarias y África están inevitablemente destinadas a conocerse y a relacionarse, y nada más idóneo que los intercambios culturales para propiciarlo. Para nosotros esto es sólo el principio. Queremos que este vínculo enriquecedor que es la lengua, este puente capaz de unir culturas de lo más diversas, encuentre en nuestros libros razón de ser, con la esperanza de que la palabra escrita sea el lazo (y el abrazo) entre dos pueblos.


1 La editorial Puentepalo está dirigida por Juan R. Tramunt y tiene su sede en Las Palmas de Gran Canaria.

* María Jesús Alvarado es directora de la colección Palastro de poesía de la editorial Puentepalo.
Puentepalo ha publicado los libros de literatura saharui en español Bubisher (antología) y Los versos de la madera de Limam Boicha