miércoles, septiembre 13, 2006

Atrapados en el desierto


Ha pasado casi un año del abandono de aquellos inmigrantes por parte de Marruecos, cerca del muro de la vergüenza que separa el Sahara Occidental en dos partes; una es la zona ocupada por Marruecos y la otra son los territorios liberados por el Frente Polisario.

Estos inmigrantes fueron acogidos en su momento por las autoridades saharauis en la zona de Bir Lehlu y siguen allí sin que ninguna organización internacional o algún gobierno se interesen por solucionar su situación.

Los nómadas saharauis que viven en la zona de Bir Lehlu comparten con ellos la vida diaria, les enseñan los trucos del desierto e intentan ayudarles en su particular odisea para que al menos en estas dramáticas condiciones se sientan arropados por el calor de la gente.

Dentro de este grupo de ciudadanos africanos se encuentra un ghanés con el cual tuve la posibilidad de hablar y me dijo que había contraído en su país una deuda de 2000 EUROS para llegar a Europa con el objetivo de trabajar y sacar a su familia hacia delante pero su viaje quedó truncado cuando fue detenido por los gendarmes marroquíes cerca de la ciudad de Melilla y devuelto al Sahara Occidental para luego ser abandonado en medio del desierto sin agua ni comida. Posteriormete cruzó el muro de la vergüenza en medio de las minas que están sembradas desde hace más de veinte años para impedir las incursiones de los guerrilleros del Frente Polisario en tiempo de la guerra. Este ghanés fue hallado junto con treinta inmigrantes por una patrulla de la segunda región militar del ejercito saharaui que los trasladó a Bir Lehlu para darles asistencia humanitaria y acogerles en una escuela mientras informaban a las organizaciones no gubernamentales de su paradero.

Estas personas llevan varios meses esperando una solución a su problema, parece que las organizaciones internacionales se han olvidado de su drama; sus gobiernos y los gobiernos que los abandonaron en medio de la nada deberían entender que a pesar de la pobreza que azota al continente africano y la desesperante situación de paro y miseria en la que se encuentran millones de personas, al menos las conductas humanas de carácter cívico deben prevalecer para solucionar un problema tan complejo como es el de la inmigración.



Ali Salem Iselmu, Generación de la Amistad Saharaui



*En octubre de 2005 Marruecos dejaba abandonados en medio del desierto del Sahara a inmigrantes subsaharianos sin agua ni comida. No se sabe con certeza cuántos pudieron morir pero 92 de ellos fueron localizados por los saharauis y llevados a Bir Lehlu, situada al este del Muro de la Vergüenza, en los territorios controlados por el Frente Polisario, donde todavía permanecen en espera de que alguien se haga cargo de ellos. El poeta Ali Salem Iselmu los ha visitado este verano