miércoles, junio 24, 2026

Uno de los poemas líricos más bellos de la literatura saharaui en lengua hasanía: la talaa “Bu Lautad”, del juez y poeta Sidati Uld Cheij Ahmed El Heiba



Texto del Dr.Bahia MH Awah

من أجمل القصائد الغنائية في الأدب الصحراوي باللغة الحسانية: طلعت: بو لوتاد. للقاضي, العلامة والشاعر سيداتي ولد الشيج أحمد الهيبة

Resulta evidente que la literatura saharaui escrita en lengua hasanía desarrolló sus propias escuelas, periodos de esplendor, edades de oro y figuras de referencia, tanto en el ámbito épico como en el lírico. Es precisamente este último campo el que motiva la presente reflexión. Antes de adentrarnos en ella, conviene recordar lasمحاظر maḥāḍir literarias de Tiris, representadas por Mohamed Uld Tolba[1], Chej Mohamed Elmami[2] y Chej Ma El Ainin[3] en la alcazaba de Smara. Aquel periodo de auge fue posteriormente definido como la primera Edad de Oro de la literatura saharaui escrita en su propia lengua, lhasaniya o hasania. Estas escuelas literarias formaron a eminentes poetas y eruditos, quienes difundieron sus conocimientos por la región saharaui de Tiris, así como por el Adrar en las medinas de Chinguetti y Wadan. En el marco de ese auge de erudición y poético-literario posterior a las maḥāḍir eruditas, cabe destacar la figura del erudito y poeta Sayed Uld Buseif[4], autor del presente poema lírico, compuesto tras su participación en una celebración nupcial abierta. Al advertir su presencia, las autoridades coloniales francesas en Mauritania intentaron detenerlo, en tanto que poeta vinculado a la resistencia anticolonial:

Persiguen a los caballeros,

que Dios [...] les ha dado

todas las joyas que tiene.

Y yo y mis joyas,

[...] y ellos con su acecho,

a mí no me podrán expulsar.

NT: Recreación al castellano del poema original en hasanía, realizada por Bahia Mahmud Awah.

También destaca Mohamed Uld Ahmed Merhba[5], cuyos versos y estilo de caballero resuenan en este poema, donde evocaba lugares y moradas de Tiris que recorrió y cantó en su poesía lírica, aún viva en la memoria colectiva de su cultura.

¡Qué lejos está Bu Lautad esta vez!,

y más lejos aún está Uad Eyena

y cuán lejos está Bu Lariah

y lejos está Leglat y Aghailás. (…)

NT: Recreación al castellano del poema original en hasanía, realizada por Bahia Mahmud Awah.

En los años ochenta, los líderes saharauis, entre ellos Bachir Uld Mustafa Uld Sayed —entonces segunda figura del Frente Polisario y responsable de su organización política, convocaron un encuentro dedicado a la promoción de la literatura y la cultura desde una perspectiva transversal.

Para aquella cita eligieron tema central la belleza de la poesía en hasanía dentro de sus géneros literarios, ابحور. En torno al encuentro se reunieron poetas de prestigio social, como Badi Moh. Salem, Bachir Uld Ali Uld Abderrahman, Beibuh Uld Buddi Uld El Hach, El Cori Uld Labid, Sidi Uld Moulud Uld Sidi Abdala alías Budjertala, Sharfa Uld Daf, Abeh Uld Salahi, Mohamed Salec Uld Buzeid, Husein Moulud y Bunana Uld Buseif, entre otros.

Durante los debates se preguntó a los asistentes cuál era, a su juicio, el poema lírico más bello que habían compuesto o escuchado de otros autores. Se recitaron varios poemas de cada participante. Entre los poemas líricos mencionados figuró un talaa del juez y poeta Sidati Uld Cheij Ahmed El Heiba[6], titulado “Bu Lautad”, según me reveló el poeta Bunana Uld Buseif. Esta iniciativa constituye, a mi entender, una de las experiencias culturales más significativas pensadas y desarrolladas en el marco del proceso de resistencia cultural del pueblo saharaui, más allá de la dimensión estrictamente política. Desde este encuentro comenzó a fraguar el inicio del Festival internacional de cultura y artes populares saharaui, FICAPS.

Poema Bu Lautad

Sí, todavía hoy amo el monte Bu Lautad, como en aquel tiempo

en que por primera vez lo conocí;

y juro que a quien no ame Bu Lautad

tampoco yo podré amarlo.

Desde el fresco amparo de esta acacia contemplo Bu Lautad,

hacia el suroeste de los majestuosos montes Leyuad;

y la colina de Agheilás,

desde donde lo vi antes de bordear mi destino.

Fueron, sin duda, lugares de moradas y de amores,

y, aunque hayan cambiado, no quiero maldecir los tiempos ingratos.

El Bu Lautad que hoy contemplo se alza al norte

de Imutlan,

y en su ladera escondida reposan las bellas colinas de Iniyan.

Veo todos estos parajes;

veo la vida marcharse,

veo las acampadas beduinas

que les daban vida, partir hacia otros destinos.

Hoy aquí me encuentro, triste, en Tiris,

sin hallar a quien abrazar;

me despido de estos montes,

y aún con mayor pena de Bu Guetalla.

Allí guardo recuerdos de otros tiempos y, sobre todo,

de quien ocupa un lugar en mi corazón,

con quien compartí mi juventud

y a quien aún debo saldar deudas de aquellos años mozos.

Su nombre se oculta y se revela en letras:

una eme, una i, otra eme y una a.

Ahora ignoro dónde podría estar aposentado:

si permanece en su acampada habitual

o si se ha trasladado hacia otro lugar.

Han pasado ya dos meses desde que me despedí de ella,

al descubrir la plenitud de su belleza.

Cuerpo esbelto, hermoso y de virtud impoluta;

el ángel del amor me lo reveló y aún me susurra su memoria.

Sí, todavía hoy amo el monte Bu Lautad, como en aquel tiempo

en que por primera vez lo conocí;

y juro que a quien no ame Bu Lautad

tampoco yo podré amarlo.

NT: Recreación al castellano del poema original en hasanía, realizada por Bahia Mahmud Awah.

Se incluyen a continuación extractos de los primeros versos del poema en hasanía, Bu Lautad, útiles para lectores e investigadores, así como para las nuevas generaciones de jóvenes saharauis hasanófonas, necesitadas de este tipo de bibliografía de autoría saharaui.

بولوتاد اليم اللي عاد         نبقيه افضهر اعرفتو فيه

و اللي مايبقي بولوتاد               ولاهي ينا ما نبقيه

بولوتاد اعريش امنمكاد       اللي كبلت ساحل لجواد

و اقيلاس ؤ هذا فحداد       بولولاتد ؤ جيت امجوليه

بل الديار الوكر ؤ لوجاد    من شي ماني متقشمي فيه

(...)

NT: Recreación al castellano del poema original en hasanía, realizada por Bahia Mahmud Awah.

La dicha de haber nacido y de haber educado en Tiris, de la mano de sus maestros y poetas, conduce al pensamiento literario y a la erudición badiana. Badi Uld Mohamed Salem decía que Tiris es “el paraíso telúrico en el día del Juicio Final”. El poeta de la misma generación, Sidi Brahim Uld Salama Uld Eydud, reafirma este planteamiento con la siguiente aserción:

– Bahia, respondiendo a la pregunta que has hecho a Mohamed Salem[7], ¿sabes por qué el verso está tan arraigado entre nosotros? Antes en el Sahara el niño, junto con los primeros versículos que aprendía para hacer la oración, aprendía a recitar versos de un poeta, y al cabo de poco tiempo se convertiría él mismo en poeta. Yo escribí mis primeros versos con doce años. Mahmud Awah, Bahia (2016: 319-320)

Desde un análisis discursivo-literario, este talaa de Sidati revela la profunda relación del poeta con Tiris, entendida no solo como paisaje, sino como pertenencia, memoria e identidad. Los montes, colinas y parajes concretos convierten el territorio en una topografía sentimental, cargada de memoria colectiva, desde la cual el poeta dialoga consigo mismo y con las generaciones posteriores. La mirada del poeta sobre el paisaje nace de la nostalgia y del amor, no de la distancia. Compuesto en el contexto de la lucha anticolonial de 1958, cuando la dispersión afectó a los nómadas y a sus espacios habitados. El poema tiene como eje central el canto a una mujer amada, que más tarde sería compañera de vida de Sidati Uld Cheij Ahmed El Heiba. Así, la evocación del territorio se enlaza con una memoria íntima: la juventud, la deuda sentimental y la presencia implícita de ese amor que sostiene la fuerza lírica del texto.

El poema alcanza su clímax al retomar el primer gaf y repetir el motivo inicial —“amo Bu Lautad…”—, creando una estructura circular que devuelve el texto a su punto de partida. Así, toda la evocación confirma la fidelidad del poeta a Bu Lautad y a Mima, مما . La voz poética es marcadamente subjetiva, y la belleza de este talaa se articula desde la mirada del hablante, condensada en verbos como “amo”, “veo”, “me despido” y en su búsqueda dice “desconozco” donde podría estar. El exilio forzoso y el destierro desorbitan el corazón.

Conclusiones

El texto de Sidati Uld Cheij Ahmed El Heiba, “Bu Lautad” remarca una expresión lírica profundamente vinculada a Tiris, concebida no solo como espacio geográfico, sino también como territorio de memoria, pertenencia e identidad. La composición poética alcanza su fuerza expresiva mediante una estructura circular que retoma el gaf[8] inicial del amor por Bu Lautad, reafirmando la fidelidad del poeta al territorio y a su memoria afectiva.

Bibliografía escrita y oral

Caro Baroja, Julio. (1990). “Estudios saharianos”. Editorial Júcar. Segunda edición publicada originalmente en 1955.

Moulud, Husein, (2026) Conversación telefónica desde la ciudad de Barcelona Catalunya,

Mahmud Awah, Bahia, (2016). Tiris, rutas literarias, Editorial Ultima línea. Sección memorias del Sahara Occidental.

Uld Ahmed Uld Buseif, Bunana, junio (2026). Conversación telefónica desde la ciudad de Bilbao, País Vasco.

Uld Abderrahman Uld Ali, Bachir, (2026) Conversación telefónica desde los campos del exilio saharaui en el sur de Argelia, Tinduf.


[1] Mohamed Uld Tolba, nombre que en algunas bibliografías aparece también como Emhamed Uld Tolba o simplemente Uld Tolba, fue una excelsa figura de las letras hasanianas que cantó en el siglo XIX a Tiris, la tierra que tanto amó y que lo inspiró. Nació en Tiris en 1774 y murió en 1856 en el monte Ntiyat, en la región de Tiris Sur.

[2] El erudito Chej Mohamed Elmami vivió entre 1792 y 1865 y describió la belleza de Tiris en su obra poética Jlil, “El delfín”.

[3] Chej Ma El Ainin, teólogo y erudito saharaui-mauritano, vivió entre 1830 y 1910. Fue fundador de la ciudad cultural y religiosa de Smara. Falleció y fue enterrado en Tiznit, en el sur del territorio de Marruecos.

[4] Seyid Uld Buseif fue un referente en la literatura saharaui y también en la lucha de resistencia anticolonial contra Francia. Nació en 1915 en Tiris y murió el 12 de febrero de 1993 en la ciudad de Dajla, antigua Villa Cisneros.

[5] De este gran vate tirseño, Mohamed Uld Ahmed Merhba, (1870 – 1929) enterrado enكرف اكمين Garf Akmin en las cercanías del monteكلب اظليم Galb Edlim. Gran poeta y guerrero saharaui de mitad del siglo XX. Una admirada figura, cuya vida estuvo relacionada con muchas anécdotas en batallas de la resistencia anticolonial saharaui. El antropólogo Julio Caro Baroja en su obra Estudios Saharianos, recogió en 1953 anécdotas biográficas de su vida: “En cierta ocasión por ese periodo de enfrentamientos y guerras tribales le preguntaron a Mohamed Uld Ahmed Merhba. – ¿Por qué huiste delante de los Ulad Bu Sbaa? Y éste respondió: – Yo escapé delante de las balas (Sic)”.

[6] Erudito, juez y poeta anticolonial tirseño saharaui-mauritano, (1847 – 1906) formó parte de la resistencia anticolonial saharaui-mauritana. Poseía cualidades excepcionales entre los poetas y caballeros de su época, destacando la sinceridad de sus emociones y su profundo sentido de identidad nacional. Fue un humanista dotado de humildad y generosidad. Su poesía se distingue por su fluidez lingüística, la gran coherencia de sus significados, sus descripciones precisas y su ferviente emotividad.

[7] Se trata del gran orador y registro de la historia de la poesía oral hasania y sus autores saharauis, Mohamed Salem Uld Abdelmayid (1944 – 2022) Fue el autor que provocó en los años sesenta y setenta el primer debate poético entre los clásicos Salama Uld Eydud y Yedehlu Uld Esid, sobre el modo de vida sedentarización y nómada. Durante los últimos años del periodo colonial en el Sahara Occidental fue guía, traductor y garganta profunda del Frente Polisario dentro del cuerpo militar español del Sahara conocido por Agrupación de Tropas Nómadas, ATN, hasta el abandono de la metrópoli en 1976 cuando se incorporó a las primeras filas del Frente Polisario.

[8] Verso corto.

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