sábado, octubre 08, 2011

La moneda




El muchacho se había ahogado en el pozo. Lo trajeron cuatro hombres al atardecer. Ante la madre depositaron el cadáver que acababan de recuperar, después de una intensa búsqueda.

La mujer, hundida por el llanto y la desesperación, sacó una moneda, que estaba atada en una parte de su melhfa.  Ella quería, por primera vez (al precio que sea), satisfacer cualquier capricho de su hijo. Colocó en su mano la moneda, para que sintiera, el talismán de esa poderosa materia y como un eficaz antídoto ante la muerte, pudiere hacerlo reaccionar, volviendo a la vida.

La moneda calló de su inmóvil mano y se ahogó, con las esperanzas de la madre, en la fina arena.

Limam Boisha