sábado, abril 28, 2007

La poesía saharaui viaja sobre el acueducto de Segovia


12 y 13 de abril de 2007

Llegamos al acueducto romano de Segovia y nos quedamos perplejos e impresionados ante tan majestuosa obra, durante largos minutos el silencio invadió mi mente y empecé a reflexionar conmigo mismo como el hombre antiguo con menos medios que el hombre moderno fue capaz de dejar semejante huella pulida de las piedras como cuando pulen los poetas sus versos al lado del fuego.

Empezamos a caminar en las estrechas calles de la ciudad con la convicción de que estábamos perdidos. Comenzamos a preguntar hasta que llegamos al Instituto Pedagógico Superior de Segovia, allí nos estaba esperando Sara, nuestra anfitriona. Entre saludos y palabras dio inicio la charla sobre los detalles de la actividad y la necesidad de abordar la temática del Sahara Occidental desde diferentes realidades.

La faceta política, cultural y el tema de los derechos humanos eran los principales ejes sobre el cual se iba a desarrollar el seminario. El delegado saharaui en Castilla León Zenan Brahim, Luis Yuguero presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Segovia inauguraron las jornadas, junto con Sara Egido de Frutos en representación de la universidad, Ramón Mayrata escritor y gran conocedor de la cuestión saharaui. Más tarde intervino en representación de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) Mohamed Labeid, quien denunció la terrible y permanente situación de represión a la que esta sometido el pueblo saharaui por parte de los cuerpos militares policiales marroquíes que ocupan el sahara de forma ilegal desde el año 1975.

Los debates acerca de la actualidad política se centraron en las palabras del delegado saharaui en Castilla León cuando hizo énfasis en que Marruecos da una vez más sus espaldas a la legalidad internacional haciendo propuestas que entran en contradicción con el derecho internacional y lesionan de forma clara todas las resoluciones de las Naciones Unidas, “Marruecos no tiene ninguna capacidad legal ni jurídica para presentar una autonomía como solución al conflicto del Sahara Occidental”, precisó el delegado saharaui.

En representación de la Generación de la Amistad participaron Zahra Hasnaui, Bahia Mahmud Awah y Ali Salem Iselmu. Los tres hablaron sobre la cultura saharaui a través de la poesía y trasladaron al público participante los 32 años de exilio que ha sufrido el pueblo saharaui describiendo mediante versos la rabia del dolor y el destierro de un pueblo que mediante la palabra se dirige al mundo para abogar por la paz de la justicia.

Una vez más la causa saharaui se presentó en la universidad para abrirse nuevas fronteras y tender nuevos puentes a través de los cuales puede abogar por un conocimiento más profundo de esta terrible injusticia que sufre el pueblo saharaui representada mediante las imágenes de tortura que sufre la población, expresada en los versos nostálgicos y exiliados de esta nueva poesía de la Generación de la Amistad.


“Con firmeza abrir todas las ventanas
buscar en las piedras el rastro perdido
volver a mi blanca villa
absorber su agua,
dormir el sueño del encuentro”.
Ali Salem Iselmu

sábado, abril 21, 2007

Del Sahara Occidental a California, la poesía rompe fronteras



He regresado, y de nuevo en mi exilio escribo desde la Península Ibérica viendo la distancia que me separa de la comisura del labio de África donde mi tierra usurpada roza mi alma exiliada.

Walt Withman, en su obra “Canto a mí mismo”, escribió estos versos que me llenan de esperanza en volver algún día a ver mi desierto, mi casa, el colegio al que me llevó por vez primera mi madre a matricularme hace más de tres décadas.

(…)¡Vamos, alma mía!, ¿no ves el designio de Dios desde el comienzo?
La tierra, para ser recorrida, para ser cubierta de redes,

(…)Los océanos, para ser atravesados haciendo cercano lo lejano,
Los países, para ser unidos unos a otros.

Entre el Sahara y California son más de veinte mil kilómetros, pero nos unió el poder de la palabra, el don de la imaginación, la franca amistad, la prosa forjada en las sabanas de Tiris y las frescas cordilleras de Zemur.

Y de hecho ya hemos recorrido más de treinta años, siempre abriendo caminos y sembrando confianza en el futuro sin importarnos las distancias que nos separan del anhelado regreso y la vuelta a las dunas que nos vieron nacer.

Leyendo estos versos me ciño a ellos viendo el designio de la naturaleza que nos lleva con la darraa y la melhfa atravesando los grandes océanos, los continentes, para implorar en la América de Walt Withman, en nuestro hasania y castellano del desierto, a la tierra que dejé de niño, que hoy en silencio cívicamente lucha presa detrás de los muros que nos separan.

Y allí nos encontrábamos con el verso misionero de mi tierra sahariana, como lo hizo en siglos pasados Fray Junípero Serra con su Biblia. Nunca pensé que cantaría mi desierto, con sus dunas, con su gente, con sus miles de historias, mis raíces de beduino y mis tragedias, a un mosaico heterogéneo de razas, de religiones, la paleta de civilizaciones, desde la tierra de las golondrinas, California.

Para ello atravesé el Canal de la Mancha, el Océano Atlántico, la bahía de Ungaya, Groenlandia, Toronto, la bahía de Hudson donde Withman canto su patria, el River Mississippi y cuando ya estaba volando Denver divisé el desierto de Mojave. Me acompañaron estos versos:

(…) y si sigo en mi destierro quiero
que sepas
que esa hermosa mujer eres tú,
y ese refugio donde descansa
mi corazón eres tú.
Bahia M. H. Awah

La tierra que dejé atrás, a más de veinte mil kilómetros es mi querido Sahara, mi usurpado desierto en sus tinieblas de dolor, pero grato en mi alma su ritmo de vida beduina está latente como nunca en mi corazón.

Me siento colmado porque de mi Sahara hablamos a centenares de universitarios, historias, vida, literatura, dificultades, injusticias, anécdotas, también escucharon cómo nuestro verso le canta en su alegría, le llora en sus tragedias y condena sus injusticias.

Dejé en la cálida tierra del Pacífico sembrada la semilla de amistad que perdurará mientras que en sus balcones cuelguen las golondrinas de San Juan Capistrano, y mientras en mi desierto azoten los sirocos de la primavera.

Y en América también se quedó esa amistad cristalizando con África, nuestra tierra sahariana: Samy, Mary, Michelle Hamilton, Jill Robinson, Ngugi Wa Thiong'o, Pamela Marshall y muchos más, nos habéis robado el corazón a los misioneros del verso saharaui.

Los escritores y poetas saharauis creemos en vuestra amistad como en la fuerza de la palabra que nos condujo a vuestras jaimas universitarias en los campus verdes que rebosan vida de Irvine, San Diego y en las familiares vidrieras andalusíes de UCLA.

Volveremos con la razón en mil historias de nuestra badia a cantar versos en vuestros campus, queridos amigos estudiantes y académicos. Nuestras jaimas y nuestra cultura en el Sahara os esperan para compartir tantas historias que contamos en las noches de luna llena a nuestros huéspedes en el desierto.


(…) En la frontera
cerca de su corazón,
Corazón de la Pluma
me escribió: “Ven a mí,
ven a nuestro frig;
porque, sabes,
ya cayó la lluvia”.

Limam Boicha

Recordando los momentos que hemos pasado con vosotros, la mejor manera de hacerlo son esos instantes que inmortalizamos con una cámara digital. Quedará inscrita en la historia de nuestro pueblo vuestra amistad y simpatía. No os olvidaremos:

Bahia M.H.Awah. Escritores saharauis. Generación de la Amistad




Los poetas y escritores de la Generación de la Amistad Saharaui, representados por Zahra Hasnaui y Bahia M.H. Awah fueron invitados por la Universidad de California Irvine (UCI) a una serie de conferencias dedicadas a la cultura saharaui y la producción literaria de este grupo de escritores. Entre el 2 y el 6 de abril, los poetas saharauis participaron en actividades en tres importantes sedes de la Universidad de California, Irvine, San Diego y Los Angeles.


jueves, abril 19, 2007

El corazón de la música



Esta noche mi cuerpo viaja despacio sobre los copos de nieve y se acuerda de cómo la arena caliente quema los pies y en medio de los contrastes el ritmo obsoleto de las cosas continúa, mientras la húmeda lluvia en las calles de Santiago de Cuba es una tormenta tropical.

Esta vez contaré las partes que están dentro de mí, hablaré de mis noches caribeñas bajo el diluvio de la lluvia y en medio del carnaval santiaguero escuchando a Isaac Delegado, a grupo Moncada y a la Original de Manzanillo con el contagioso ritmo de la Conga Orienta. Hablaré también de los músicos saharauis de sus canciones desterradas y de esa enorme jaima en la que se mezclan los ritmos sonoros del tbal y el tidinit, contaré la historia de pequeños pueblos perdidos en Guipúzcoa que tocaban la Txalaparta para comunicarse unos con los otros.

Intentaré contar las anécdotas de este pequeño periplo sintiendo la música de cada lugar y a partir de esa sensación me comunicaré conmigo y con los demás procurando ser fiel con cada situación.

El sudor de la noche empapa el cuerpo, suenan los timbales, suenan las maracas y la alegría del momento es desbordante todo el mundo olvida las dificultades diarias del “Periodo Especial” que es como llaman en Cuba la crisis económica después de la desaparición del campo socialista, la multitud entretenida baila y bebe de forma desenfrenada combate la escasez con el buen humor y toda la gente intenta ser feliz por un momento a pesar de las dificultades; mantener el movimiento, la sonrisa, la cara de optimismo y esperanza forma parte de la idiosincrasia de la sociedad cubana; pues toda esa magia esta en los sonidos y colores de una fiesta guajira que empieza con esta bella canción “de donde son los cantantes, son de la loma compay pero cantan en el llano”.




En medio del silencio irrumpe el sonido del tambor y la guitarra se escuchan los cánticos sobre la tierra anhelada, se canta la vuelta a El Aaiun bajo el ritmo de la libertad, se promete a nuestros hermanos la deseada vuelta del reencuentro, el exilio se hace menos desesperante porque el sonido de la protesta es también música. Los cantantes saharauis han dado su voz, sus sentimientos a la causa de su pueblo desde canciones dedicadas a los guerrilleros, a las zonas ocupadas y en ellas queda reflejada la paciencia, la desesperación y la falta de libertad que se transmite en esta melodía cantada desde el exilio.

Bajo el sonido de la txalaparta un dantzari vasco da muchas vueltas baila y baila con su indumentaria blanca y al final tira su txapela negra al público entregado al sonido de un instrumento que viajando en el viento lleva su voz de un lugar a otro. Antiguamente muchos pueblos perdidos en el País Vasco se comunicaban con este instrumento y a su alrededor establecían el contacto.

Cuando uno profetiza en su interioridad cada situación vivida, el deseo invade su mente y a partir de allí queda la impronta del recuerdo y la capacidad de sentir cada ritmo que conquista su corazón para confundirse con la fantasía de la imaginación.

Ali Salem Iselmu



lunes, abril 09, 2007

Instintos de los bisabuelos en un joven saharaui (I parte)




Coincidimos en la casa de mi hermana el año pasado, no sabía quién era. Yahya es de esas personas que se dejan querer al instante, sobre todo escuchando el ritmo pausado con el que hablaba el hasania, utilizaba unas reglas protocolarias del típico saludo saharaui y esto me llamó mucho la atención al ser tan joven.

No dudé en que habría estado toda su vida entre los habitantes de Tiris y que nunca habría salido fuera. Interioricé un pensamiento, “extraña es la vida que nos lleva donde menos lo pensamos”; mi hasania en su esplendor era recreado en un pueblo de Sevilla. Concluí mi saludo diciéndole: “merhba, merhba”, para dejarle poner fin a su cordial y acogedor saludo saharaui.

De forma muy discreta incliné mi cabeza hacia mi hermana y le pregunté quién era ese chico y de dónde venía. En un susurro me lo explicó; resultaba que era el hijo de un gran amigo de mis padres, su familia tenía una gran fortuna en dromedarios, un hombre generoso que ayudaba mucho a los necesitados. Él no me conocía en persona, aunque sabía a través de mi hermana mi nombre, tampoco yo sabía de él.

Y sin darme cuenta le dirigí el saludo en español, en vez de hacerlo en hasania, me salió involuntariamente, al acto rectifiqué. Yahya me respondió con un correcto castellano, pero rápido me di cuenta y retomé el saludo en hasania que engloba preguntas sobre la familia, su vida etc.… Cenamos esa noche juntos y después vino el té saharaui, siempre motivo de mil historias.

Entablamos una larga y amena tertulia sobre nuestra cultura y cada vez fluía más la conversación, que se centraba en la vida de la sociedad nómada de nuestra gente. En nosotros se levantó el instinto beduino de nuestros abuelos y bisabuelos. Yahya me sorprendió por su dominio de esa cultura sembrada en cada corazón saharaui que haya vivido o conocido a los nómadas, dueños de los llanos, de cada palmo del Sahara que casi todos nuestros abuelos y padres conocieron en otros inmemoriales tiempos.

Yahya me relató toda su historia, había sido estudiante en Cuba. Hablamos de cómo llegó a la isla y cuánto tiempo había estado, nueve años, increíble haber conservado y recuperado esa parte de sus raíces. Pero lo que más me sorprendió de Yahya es que hubiera vivido nueve años plenamente como nómada, después de finalizar sus estudios en el Caribe. Nueve años de fiestas, lindas cubanas y la vida loca de cualquier joven de esa edad marcan mucho como para volver a ser nómada durante otros nueve años, siguendo los pasos de sus antepasados, quienes también sabían divertirse a plena luz del gamar.

Es muy difícil enfrentarse a esa realidad si no tiene uno una convicción irrenunciable y una clara conciencia de su situación y la de los suyos. En ese encuentro me comprometí a escribir sobre los dromedarios y su entorno. Toda la vida en el deserto gira entorno a ellos y sin ellos la supervivencia es imposible. Su lenguaje, edades, colores, razas y vida, son temas que me hizo revivir Yahya al hablar sobre este legendario animal. He de confesar mi amor por esta raza que tenemos en el Sahara, salvadora de nuestros ancestros que sobrevivieron a las inclemencias del desierto gracias a su gran utilidad. En mi jaima de Madrid tengo una colección de dromedarios, mirarlos me da vida y me une más a nuestra memoria. Trato de no perder ningún documental sobre ellos. El primer dromedario que regalaron a mi mamá fue uno de color manchado que se llamaba Zerual por su color de ojos y piel.

En Australia todavía queda una población de esta misma raza saharaui asilvestrada de más de 25.000 dromedarios que proceden de una introducción que se llevó a cabo a partir de 1840. El dromedario está muy bien adaptado a sobrevivir en el desierto gracias a determinadas características de su constitución física: tiene almohadillas anchas en las plantas y callosidades en el pecho y en las articulaciones de las piernas, sobre las que descansa en posición arrodillada, que le permiten resistir el calor de la arena del desierto; puede arrancar con los dientes y aprovechar las plantas espinosas que allí crecen como la acacia; además, para contrarrestar el viento cargado de arena, puede cerrar completamente sus orificios nasales y proteger sus ojos con sus largas pestañas.

Los dromedarios tienen una distinguida clasificación en idioma hasania. El desarrollo de un dromedario desde que nace hasta que alcanza la mayoría edad y muere se conoce entre los beduinos en los siguientes términos:

Lehuar nombre que se le da desde el día que nace hasta los seis meses
Belbun a partir de los seis meses a un año, antes de que se vuelva a quedar preñada la madre
Hig desde la edad de un año y medio hasta cumplir los dos años.
Hig Yedaan desde los dos y medio has los tres años.
Eydaa desde los tres hasta los cuatro años.
Izni cuando cumple cuatro años saliéndole dos dientes incisivos en la mandíbula inferior.
Rbaa a partir de esa edad de cuatro años, cuando le salen otros dos incisos por la mandíbula superior, lo que hacen cuatro incisivos.
Sdas a partir de esa edad de cuatro años les salen otros dos, hasta completar seis dientes.
Gareh es la edad de madurez con crecimiento de dos colmillos bien afilados y con los que pueden hacer mucho daño en las peleas.
Aud o Auda, aud para el macho y auda para la hembra, a esta edad se dice que cada día que se tumban por la noche nunca se sabe si el siguiente día se levantarán o no.

Yo sabía de pequeño alguno de estos nombres, mi padre y mis tíos me lo enseñaron cuando tenía doce o trece años, pero con el tiempo y el brusco cambio a una vida más sedentaria y fuera de mi tierra se me habían olvidado muchos de ellos. Yahya Aglaminhum me hizo esta explicación de las edades del dromedario sahariano a modo de introducción al mundo que rodea a este útil y elegante animal.
*Foto: fotograma de "La Puerta del Sahara" de María Jesús Alvarado.
Bahia Mahmud Awah

lunes, abril 02, 2007

La poesía del exilio saharaui en la Universidad de California






La Universidad de California Irvine (UCI) ha invitado a la Generación de la Amistad saharaui para dar a conocer la poesía saharaui en el exilio, con lo que al mismo tiempo se va a acercar a los universitarios californianos la cultura y la causa saharaui.

En representación del grupo de poetas y escritores saharauis han viajado hasta allí Zahra Hasnaui y Bahia Mahmud Awah, quienes, además de en Irvine, estarán presentes en las universidades de San Diego y Los Angeles, además de en diferentes centros de cultura.

Queremos destacar el apoyo a la producción cultural saharaui recibido de diferentes universidades españolas (Autónoma de Madrid, Las Palmas, Alcalá de Henares, Segovia, Córdoba, Complutense de Madrid, etc) y de otras partes del mundo (Leeds y California), junto con instituciones, asociaciones culturales y movimiento solidario de diferentes países.

Contrasta con el nulo interés de instituciones españolas como el Ministerio de Cultura o el Instituto Cervantes que siguen por desgracia ignorando la cultura saharaui, a pesar de que el saharaui sea el único pueblo árabe que habla y mantiene viva la llama del español, en una durísima situación de exilio y ocupación.

Agradecemos a todas las personas que han hecho posible este viaje, en especial a la Universidad de Irvine y a las profesoras Michelle Hamilton y Jill Robbins del Departamento de Español y Portugués y a Teresa Smith de Cherif por su apoyo, a pesar de los duros momentos por los que estaba pasando.








PROGRAMA

2 de abril, 2007 lunes. UCLA

Conferencia Universidad de California. Los Angeles, UCLA. “The Children of the Sandstorms. Contemporary West Saharan Poets: The Friendship Generation”

12:00 PM
International Institute African Studies Center
6275 Bunche Hall
University of California, Los Angeles UCLA



3 de abril, 2007 martes. UCI


Presentación/lectura de poesía para el Departamento de Español, UCI. “Las voces que rozan el alma. La poesía del exilio saharaui”

12-12:45
344 Humanities Hall, Seymour Menton Conference Room, UCI 92697- 5275


4 de abril, 2007 miércoles. UCSD


Conferencia. Universidad de California, San Diego. UCSD

Presentación. Center for Iberian and Latin American Studies



5 de abril, 2007 jueves. UCI


Conferencia y lectura de poesía saharaui. “A Thousand and One Tragedies. The poetry of Saharan Exiles”. International Center for Writing and Translation- ICWT y Centro de Estudios Africanos-Medio Oriente

2:00-4:00 pm HIB 135



6 de abril, 2007 viernes


Koo’s Art Center, lectura, poesía en vivo

7pm.
530 E. Broadway
Long Beach, CA 90802
562.491.7584




domingo, abril 01, 2007

Representación de "Sàhara: Frit de camell", del poeta y escritor saharaui Saleh Abdalahi


El pasado 27 de marzo a las 17.30 h, un grupo de universitarios que habían viajado a los campamentos de refugiados de Tindouf en septiembre de 2006 junto a la asociación de amigos del pueblo saharaui de las Illes Baleares estrenó la escenificación Sàhara: Frit de camell en la universidad de las Illes Balears.

Una escenificación escrita por Saleh Abdalahi Hamudi y representada por Saleh, Montserrat, Andreu, Aina, Catalina, Susana, Poti, Virginia, Sara y Margalida, con el objetivo de dar a conocer el conflicto saharaui a través de su historia.

Una escenificación acompañada de documentación grafica y textual de cómo fueron sucediendo los acontecimientos desde principios de los setenta hasta la actualidad.

Una iniciativa divertida y fresca, con la que han querido poner de manifiesto la relación que hace años ya existe entre dos pueblos, el pueblo saharui y el nuestro.

Una relación que se mueve en un contexto peculiar en el sentido que no es habitual (o no tendría que serlo), tener que viajar a un campamento de refugiados para conocer las características, costumbres, forma de ser, de un pueblo.

Es, por tanto, el conocimiento de un pueblo que vive en un escenario artificial, en un lugar que no es el suyo y que nunca, por años que pasen, lo será. Para poder llegar a todo tipo de público, con la intención de seguir representándola para sensibilizar a la opinión publica española.