miércoles, marzo 28, 2007

Saludo de la Generación de la Amistad saharaui al IV Congreso Internacional de la Lengua Española


Estimados señores,

Somos un grupo de escritores y poetas saharauis exiliados en España, que escribimos en español, nuestro segundo idioma.

Constituimos en Madrid hace dos años la Generación de la Amistad Saharaui. En esta nueva plataforma de expresión de la cultura saharaui, aunamos además nuestras voces, nuestra protesta y nuestra denuncia de la difícil situación impuesta al pueblo saharaui desde la ocupación marroquí. Nos hemos apropiado de la Palabra para expresar nuestros sentimientos, esos que afloran desde tan adentro, como la indignación ante la invisibilidad de la cuestión saharaui.

Nos definimos como escritores saharauis en castellano en reivindicación de ese rasgo que nos distingue como el único pueblo árabe y africano que también habla, piensa, sueña y siente en español.

Desde nuestro exilio en España queremos expresar nuestro apoyo y solidaridad al Cuarto Congreso Internacional de la Lengua Española.

Ciento treinta años de convivencia y presencia española en el Sahara Occidental son una razón de peso que queremos recordar a este congreso; también que luchamos en duras condiciones rodeados por países francófonos. El esfuerzo que realizamos es enorme para mantener viva la presencia del español en el norte de África. Nuestros libros en castellano se editan en los países escandinavos. Muy a nuestro pesar, sin la señora eñe.

Queremos rendir un especial homenaje a esta fiesta de la lengua española y aportar a ella nuestra visión particular como hispanohablantes. La presencia del español es un vínculo que nos une y a través del cual nos comunicamos todos para descifrar el lenguaje mágico, entre otros, de El Quijote o de Cien Años de Soledad.

Aprovechamos este evento de la lengua española para enviar nuestro saludo a Colombia y en especial a la ciudad Cartagena de Indias por el esfuerzo hecho para acoger tan importante acontecimiento. Ocasión que aprovechamos para felicitar al premio Nobel y máximo exponente de la novela latinoamericana en el siglo XX Gabriel García Márquez, nuestro apreciado Gabo, por su ochenta aniversario.

Esperamos que este humilde escrito propicie una reflexión para reconocer las reivindicaciones de miles de saharauis que nos expresamos en esta lengua al Instituto Cervantes. Porque, si incluso en China hay una sede, y la hay en otros lugares del mundo donde esta querida lengua tiene escasa presencia, en el Sahara sobran razones de carácter histórico y cultural que nos unen a la comunidad latinoamericana y justifican la presencia de esta Institución.

Los niños de los colegios saharauis siguen dibujando en medio del exilio las andanzas de Don Quijote de la Mancha, incluso lo imaginan recorriendo el desierto en un dromedario que quiere llegar a la jaima de Aureliano Buendía y preguntarle por su estirpe de nómadas y pastores que recorrieron el desierto durante cien años, que esperamos no sean de soledad y silencio para el pueblo saharaui.


Generación de la Amistad Saharaui,

Madrid, 27 de marzo de 2007


*Foto: IV Congreso Internacional de la Lengua Española

martes, marzo 27, 2007

Música y poesía saharaui en Londres











El Proyecto Sand Blast se lanzó el día 20 de marzo a través de Canning House, un instituto cultural de Iberoamérica en Londres. En este encuentro del Sáhara Occidental con América Latina a través del arte visual, la música y la poesía, participaron el poeta y fotógrafo chileno, Carlos Reyes Manzo, que recientemente visitó los Campamentos de Refugiados saharauis; el poeta cubano y profesor de la Universidad Queen Mary de Londres, Omar García, así como los poetas Luali Lehsan y Limam Boicha, de la Generación de la Amistad Saharaui.

El ambiente de la actividad lo alegró la música de la cantante saharaui Aziza Brahim Maichan, y la venezolana Luzmira Zerpa. Las letras de canciones en Hasanía se mezclaron con estribillos de canciones venezolanas, conjuntamente con el ritmo del tabal, la guitarra y percusión. Una mezcla musical contagiosa que encandiló al público asistente.

Hubo té saharaui, una subasta silenciosa de una fotografía de la exposición, artesanía, y mucho interés de los asistentes que en su mayoría desconocía el conflicto saharaui.

En la sala del Canning House estará la exposición fotográfica de Rif Spanih hasta mediados de abril.


EL ESPÍRITU DE SAND BLAST


Según la directora y fundadora de Sand Blast, Danielle Smith- el espíritu de ese proyecto es impulsar y dar a conocer la causa saharaui a través del potencial de la cultura, en todas sus manifestaciones: sobre todo la música, la poesía, la pintura, la literatura, la fotografía, la artesanía, etc. A través de estas artes se hará interesar a los espectadores en el problema político. Para Danielle Smith, el Sand Blast tiene una proyección universal, y ellos como organización trabajarán para darle forma a muchos proyectos novedosos, e intentarán ayudar a creadores saharauis sobre todo a l@s artistas que viven en los campamentos de refugiados para que puedan crear su arte en condiciones dignas y con buena calidad, para que pueda admirado y difundido en muchas partes del mundo.

La IDEA de SAND BLAST puede ser desarrollada por cualquier organización de apoyo al pueblo saharaui, tomando como referencia los elementos esenciales, y adoptando el proyecto al lugar y la sensibilidad en cada ciudad o país. Por ejemplo, en Londres para dar a conocer el tema saharaui resaltan los vínculos del Sáhara Occidental con el mundo latinoamericano a través de una historia común como la colonización española, y a través de la poesía en castellano, y la música de fusión, la pintura y la fotografía.

San Blast no tiene grandes recursos económicos, pero sus miembros trabajan con mucho esfuerzo, imaginación y creatividad. De esa manera se está conociendo la causa saharaui en el Reino Unido.

miércoles, marzo 14, 2007

"La Época del Palo"


Las dos enfermeras eran amigas y trabajaban en el hospital de Dajla. Eran los primeros tiempos duros en el exilio de la Hamada. Todos los hombres estaban en la guerra, y solamente se veían niños y ancianos. Las dos amigas se aburrían y necesitaban divertirse. Muchas veces, después de terminar su jornada en el Hospital, se iban a dar un paseo hasta las dunas, casi siempre, un poco después de la oración del magreb. Al principio charlaban en voz baja, pero al poco rato ya cantaban o discutían o se desahogaban, pero sobre todo siempre buscaban el pretexto, la anécdota para reírse, y casi siempre terminaban inventando todo tipo de versiones de la archiconocida historia de "Dahr el ud" (La época del palo).

Ellas estaban seguras que nadie en el Sáhara sabía a ciencia cierta cuánto había de verdad en esa leyenda. Si existió en el pasado, o sucederá en el futuro, o realmente no es más que un producto de la fantasía de la gente. Para reírse sacaban a relucir la historia que una noche les contó Guezana, la vecina de una de las muchachas. Cuentan que en la "Epoca del palo", los hombres eran una especie en extinción, y se volvieron cada vez más débiles e indefensos, y lo que era peor su esperma dejó de fecundar a las mujeres. Ellas eran una especie numerosa, e iban en aumento. Necesitaban, y deseaban ser fecundadas. Casi todas las noches celebraban una fiesta, para atraer a los del sexo "débil". Cuando un grupo de mujeres vislumbraba en el horizonte a uno, se desataba la euforia. Ellos, con el tiempo, se volvieron más tímidos, huidizos y solitarios.

Desde lejos ellas acechaban a su presa, con miradas provocadoras, con palabras dulces, con comida, con cualquier cosa, pero los hombres al verlas tan numerosas huían, y ellas iban tras ellos persiguiéndoles. La manada se dispersaba y los hombres corrían en desbandada, buscando "salvarse", corrían y corrían y corrían… pero siempre había una presa para el festín. El hombre para salvarse se subía a lo más alto del primer árbol que encontraba, (si es que había árboles en aquellos parajes). Cuando rodeaban al intruso que había tenido la valentía de aparecer, se producía una aglomeración tremenda; algunas se agarraban a las ramas, al tronco con tal de bajarlo. Cuando resultaba difícil alcanzarlo, una cogía un palo y lo introducían entre las piernas de la presa, lo pasaban por sus testículos y lo metían en el trasero del hombre... y lo olían. Cuando una terminaba lo pasaba a las demás. De una en una lo iban oliendo hasta que el olor desaparecía del palo. Ese olor era el que las fecundaba...

Las dos enfermeras estallaban en carcajadas imaginando esos rostros de militares serios protegiendo sus culos en la Época de los Palos.

Limam Boisha

jueves, marzo 08, 2007

La nostalgia del andante

Salió por la madrugada en medio de la penumbra, apenas podía conducir sus pasos, no se despidió de su familia, ni de sus amigos, quería abrazar el horizonte y sentirse libre sin ataduras; a toda prisa se dirigió al sur persiguiendo su voz, sus manos y sus ojos. Quería llegar a la tierra en la que alguna vez jugó con sus amigos revolcándose encima de las dunas y arrojando estiércol de camello encima de su cuerpo.

Su infancia quedó borrada de su vida, y la alegría de la que impregnó su mente se la llevaron los verdugos del alma en una acto de violación hacia sus sentimientos, pero estaba decidido a luchar contra todo aquello que le arrebataron y a través de la magia de su recuerdo quería recuperar la historia perdida de sus antepasados y visitar sus tumbas; largas noches de insomnio lo acompañaron de vuelta a los parajes que recorrió con sus pies descalzos persiguiendo gaviotas y caracoles. Pero él no había perdido la fe en su largo trayecto y guardaba la esperanza en un pequeño cofre, en ella quedaban pequeños objetos que le unían con todo lo que perdió en el pasado.

Cuando el sol entregó su último hilo de luz a la noche y apenas su vista lograba penetrar en el ruido de su corazón, quiso volver al fatal desenlace en el que inmerso volvió a recordar la tragedia en la que perdió sus brazos, sus pies y su vista en la ladera de una montaña persiguiendo las huellas de sus cabras. Con ello se esfumó el fulgor de sus pasos y abrazó en su mente los viajes utópicos a su esencia.

Sabía que la fuerza de su corazón podía más que la razón y sentado desde la lejanía le vino a la mente la imagen de todos aquellos que injustamente perdieron sus vidas pisando la tierra que alberga pasto y agua. Pero unos hombres secuestraron las ciudades, llanuras, montañas y ríos. En ellos sembraron la muerte para condenarnos a un terrible sufrimiento, cortaron para siempre el paso libre de las nubes y la lluvia, a partir de entonces ya no había más caravanas ni movimiento, todo quedó estático y mudo.

Las gacelas y avestruces emigraron confundidas, los zorros se refugiaron en las cordilleras y los camellos yacen como cadáveres en medio de las minas, el Sahara perdió su fértil virginidad y a él se le quedó arrugada el alma porque le arrebataron injustamente parte de su cuerpo. Desde entonces un muro de mil quinientos kilómetros divide la tierra, las familias y mantiene sitiado a todo el territorio.

Pero al final escribirá y dirá: “Yo he sido pastor y guerrero pero de pequeño siempre soñé que la leyenda del mar es mía y quienes habitan a su lado son mis hermanos”. Las lágrimas se derriten y el cuerpo es inepto mientras las minas siguen arrancando vidas al Sahara.

Ali Salem Iselmu



*En el territorio del Sahara Occidental hay más de 7 millones de minas antipersona, la mayor parte de ellas sembradas por Marruecos a lo largo del Muro de la vergüenza.

Cabe destacar que hasta el momento las autoridades marroquíes se abstienen a brindar cualquier información sobre las minas que han implantado en todo el territorio Saharaui. Marruecos no es firmante de la Convención de Ottawa contra las minas antipersona.

El gobierno saharaui, en cumplimiento de sus compromisos internacionales, destruyó en febrero de 2006 el primer stock de minas antipersonales. Esta fase comprendió la destrucción de 3321 minas. El pasado mes de febrero volvió a destruir otro stock de minas.